Cómo reducir el acné de forma natural: tratamientos alimenticios para combatir cambios hormonales y brotes de acné.

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Durante el transcurrir de la vida, y específicamente en al etapa del desarrollo relativa a la adolescencia, son pocas las personas que puedan afirmar que atraviesan esta época sin padecer aunque sea de una espinilla en el rostro. La verdad es que ser adolescente parece ser inherente a presentar acné en la piel, debido a los cambios que ocurren a nivel corporal y hormonal, incrementando la producción de líquidos sebáceos que obstruyen los poros causando espinillas, barros, puntos negros, puntos blancos, e incluso abscesos en la piel. Por esto es fundamental una buena higiene y alimentación, para ayudar a contrarrestar estas fluctuaciones hormonales y superproducción de aceites.

La alimentación juega un papel fundamental en lo que a balance endocrino se refiere, es decir, existen diversos ingredientes que puedes incorporar en tu dieta cotidiana para ayudar a equilibrar las hormonas. Una de las razones por las cuales se producen brotes de acné es por el incremento de insulina en sangre y colesterol, si evitamos alimentos como el arroz blanco, pan blanco, productos de harinas refinadas como tortas, galletas y pastas, que además tienen alto contenido de grasas saturadas, podemos conseguir que la insulina no se dispare, y evitar brotes de acné descontrolados.

Por el contrario, se recomienda la ingesta de alimentos naturales, carbohidratos simples que se encuentran en frutas y vegetales, ingredientes que aportan gran cantidad de nutrientes, minerales y vitaminas que favorecen la salud de la piel, disminuyen la inflamación, aumentan la oxigenación, mejoran el funcionamiento del sistema nervioso, y, en general, estimulan el desvanecimiento de síntomas de acné, renovando las células de la epidermis y mejorando su salud.

Tal es el caso de pistachos, nueces brasileñas y anacardos, en un consumo de pequeñas dosis, estos alimentos aportan selenio, zinc, ácido fólico, ácidos grasos omega 3, vitaminas A, C y E, una cantidad de nutrientes que estimulan la renovación de la piel. Hay que tener en cuenta que las nueces en general tienen gran contenido calórico, por lo cual deben consumirse en dosis bajas, ya que un consumo excesivo puede empeorar el acné.

El Té verde, una bebida conocida por sus variados beneficios y propiedades, en lo que respecta a la salud de la piel, el té verde es recomendado tanto consumido como en uso tópico, es un astringente natural, anti-séptico, anti-bacterial, anti-micótico, contiene gran cantidad de antioxidantes que brindan propiedades anti-inflamatorias. Su consumo regular promueve el balance hormonal, siendo efectivo para disminuir brotes de acné por estrés o cambios endocrinos. Luego de beberlo, puedes reutilizar las bolsitas de té verde, sólo debes enfriarlas unos minutos y usarlas para aliviar inflamación en la piel; la infusión también puede ser usada como tónico facial astringente.

Asimismo, el Yogurt Griego bajo en grasas es otro aliado en la batalla contra el acné; los probióticos que contiene el yogurt estimulan la salud del tracto digestivo, ayudando a eliminar bacterias dañinas y establecer una flora intestinal saludable. La salud gastrointestinal es crucial para el buen funcionamiento de todo el organismo, si algo anda mal en el estómago se verá reflejado en la piel. También es un ingrediente estupendo para mascarillas caseras, aportando beneficios antibacterianos y nutritivos, puedes probar mezclarlo con miel, avena, aceite de linaza, o aceite de árbol de té, para aumentar las propiedades de la mascarilla.

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