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En la carrera docente, la experiencia y los años de trabajo son muy importantes para el crecimiento profesional, así como también la constante capacitación, pero llega una etapa de la vida y de la profesión en que uno se plantea que tiene mucho para dar más allá del aula, que la mirada se expande mas allá de la misma…y allí empieza a surgir el deseo de un crecimiento, de un ascenso en lo laboral….a lo que se aspira, la cúspide de la carrera docente, es en principio llegar a formar parte del equipo de conducción de una escuela.(Por supuesto que muchos profesionales aspiran a mas y aun siguen trabajando para lograr cargos superiores

.Para esto, en la actualidad, es necesaria la capacitación , la formación profesional para poder gestionar una escuela . Llegado el momento y logrado el cargo de conducción uno se enfrenta consigo mismo y surgen miles de preguntas….Hay que saber de todo o ser experto en un área? Si tengo toda la experiencia en conducción y dinámica de grupos de niños… ¿cómo se conduce un equipo de adultos? ¿Tendré el carácter para hacerlo?

Y según mi entender es en ese momento donde gestionar se transforma en un arte… El artista plástico construye su obra, la moldea según el material que tiene delante; tendrá que estudiarlo, analizarlo, ver las limitaciones y las posibilidades que el mismo le brinda. El músico interpretará la partitura pero le dará su impronta personal, los matices que lo identifiquen. En el arte la sensibilidad de cada artista brota en su obra…. Y, como todo artista, está inserto en un medio, en un mundo que lo estimula, que lo condiciona, que le permite expresarse… En el rol de dirección, sucede lo mismo. El director va a poder desarrollarse, va a poder ser, en tanto y en cuanto tenga en cuenta la escuela en la que está trabajando, sus características, su historia, la cultura escolar y el medio externo que rodea a la misma, así como su población, características e intereses.

En los cursos de capacitación se forma a los directivos para que puedan realizar con mayor eficiencia su actividad, se le brindan herramientas y estrategias para llevar a cabo su tarea .Sin embargo no existe un modelo único para la construcción diaria de la gestión directiva. Gestionar es un proceso de liberar potencialidades, remover obstáculos, impulsar el crecimiento y proporcionar orientaciones a quienes conforman la comunidad educativa. Gestionar se convierte así en un “arte profesional”, en tanto cada persona pondrá en juego sus propias características de personalidad y de formación previas y de este modo construir el propio estilo de conducción. Las mismas herramientas de gestión pueden ser usadas de diversos modos según el estilo de líder que las lleve a cabo, no todos logran el mismo resultado con las mismas técnicas .A partir de la misma materia prima, del mismo material, se pueden obtener diferentes obras, diversos productos….de allí que queda clara la hipótesis que planteo acerca de la “construcción” del propio estilo; cada director, en su escuela, crea, o mejor dicho, re-crea su arte, pero siempre de modo profesional.

En definitiva al acceder a este tipo de cargos, el objetivo, como profesionales es el de construir un rol proactivo, en dirección a liderar procesos de cambio acordes con las necesidades de la institución y el entorno. Si la finalidad de la educación es garantizar el acceso y la apropiación de los saberes culturales, el director de escuela tiene la misión de impulsar y direccionar los esfuerzos de su institución para lograr que cumpla con sus propósitos educativos.

Sin embargo, considero que uno de las dimensiones centrales en la tarea del director es la pedagógico- didáctica, en tanto involucra la función más relevante de la escuela, es decir el objetivo central para el que fue creada: enseñanza- aprendizaje. (Si bien el rol actual de la escuela, en una sociedad caracterizada por la inestabilidad y la flexibilidad, es ofrecer una formación básica de calidad que capacite para seguir aprendiendo durante toda la vida, en este trabajo, voy a focalizar en la dimensión pedagógico didáctica, desde el punto de vista de la gestión).

Es sabido que los niños pueden aprender mejor, en tanto y en cuanto sus docentes se vayan aggiornando, incluyendo las nuevas tendencias pedagógicas, incorporando nuevos recursos, teniendo en cuenta las TIC, los intereses de los mismos y demás cuestiones importantes ya conocidas por nosotros, los educadores. Me pregunto… ¿y a los maestros…quien les enseña? ¿Quién los ayuda en esta incesante tarea de enseñar, en incorporar el dinamismo de las nuevas teorías y paradigmas educativos? ¿Quién los acompaña, observa, guía y brinda sostén?….Y la respuesta es, a mi entender…Nosotros, los directores de escuela.

Mi objetivo con este ensayo es reflexionar acerca de cómo los directores podemos construir este “arte profesional” a partir de la propia formación y del desarrollo de una tarea central como lo es el asesoramiento pedagógico, (asesoramiento que brinda el director y que tiene como objetivo central el de ofrecer orientaciones y alternativas sobre las formas de concreción que asumirá el proyecto curricular en las aulas, su seguimiento y evaluación)…. Y este es el verdadero desafío…. El recorrido previsto para este ensayo esta ordenado de la siguiente manera: Primero analizaré el pasaje del rol del director, de mero artesano, donde la formación para el mismo era inexistente, a la actualidad, donde la formación es imprescindible para lograr un buen desempeño en el cargo. Luego analizaré las características de liderazgo y la construcción de la autoridad, ambas necesarias para instaurar la palabra del director en algo que vale la pena ser escuchado, y de este modo permitir la creación del espacio necesario para instaurar el asesoramiento. Por último, esbozaré las estrategias para que éste ”arte profesional” se ponga en práctica a través del asesoramiento pedagógico.

Escritor: Alejandra Palatchi

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