LOS DOS RELATOS: BORGES Y EL CUENTO POLICIAL

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Pese a la opinión adversa de Juan José Saer, según la cual muchos cuentos de Borges “no introducen ningún tipo de modificación estructural a las convenciones del género [policial]” (Saer, 245), se puede argumentar junto con Ricardo Piglia y Cristina Parodi que, por el contrario, la relación del autor de El Aleph con el género creado por Poe se inscribe en aquella tradición que “ha hecho de la evolución de los géneros o su transgresión liberadora su aporte más original a la literatura en nuestro idioma” (íd.: 79).

Piglia y Parodi coinciden en poner el foco del aporte borgeano en una misma narración desde la cual sus análisis se extienden hacia otras de Borges o de Bustos Domecq. Este cuento es “La muerte y la brújula” y, entre las transgresiones a las convenciones del género que enumera Parodi (se anticipa la solución en el incipit, quien explica el misterio no es el detective, un crimen inicial se ajusta a un modelo que se deriva de él), la más importante es la que hace imaginar al detective una solución previamente construida a medida por el asesino (Parodi, 10). Asimismo, Piglia postula, aplicando en su análisis sus tesis sobre el cuento (un cuento cuenta siempre dos historias; la historia secreta es la clave de la forma del cuento), que la variante introducida por Borges es la de hacer de la historia secreta el tema del cuento. La historia de la investigación ha sido modelada por el criminal.

Es posible defender la tesis de que este alejamiento de las convenciones del género no es, sin embargo, ni el único ni el más importante aporte de Borges. Otro cuento del mismo autor que ha recibido probablemente una atención menor por parte de la crítica brinda elementos para la argumentación a favor de dicha tesis. Se trata de “Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto”, escrito y publicado con posterioridad a “La muerte y la brújula”. Un resumen de su argumento nos ayudará a precisar en qué consiste la innovación formal que dicho cuento conlleva. En “Abenjacán el Bojarí” dos amigos, el poeta Dunraven y el matemático Unwin, recorren un laberinto. Durante el recorrido, Dunraven narra a su amigo la historia de quien construyera el laberinto, sus razones y el misterio de su muerte. Abenjacán, en el relato del poeta, es un rey que ha asesinado a su hermano para quedarse con el tesoro expoliado por ambos a las tribus del desierto.

Acosado por el fantasma de su primo muerto se traslada a Londres y construye un laberinto para escudarse tras el mar y atrapar a su fantasma en los corredores del laberinto. Un día se confiesa alcanzado por su fantasma y su cuerpo es hallado sin vida junto a los de su esclavo y su león. Unwin medita sobre el relato de su amigo y a partir de dos elementos (el laberinto, la telaraña que perturba el sueño del constructor del laberinto) da con la solución.

El Abenjacán de Dunraven es un impostor, se trata en realidad de Zaid, el primo supuestamente asesinado, y el laberinto es una trampa tendida para atraer, atrapar y asesinar al verdadero Abenjacán. La historia del asesinato previo a Londres; la muerte triple del rey, el esclavo y el león; el borramiento del rostro con una piedra; todos esos son los materiales de que se vale para sustentar su impostura y su crimen.donde lo que se narra es el encubrimiento de un crimen.

No es solamente la investigación (y su consecuente construcción de pruebas incriminantes) lo que Borges deja así fuera del cuento policial. En la limitación al plano meramente intelectual, interpretativo, tampoco las consecuencias prácticas tienen cabida. Resolver un caso no significa obtener un culpable para entregarlo a la justicia. La única realidad que se modifica es la de la conciencia. El éxito de los criminales de Borges no se acaba en el crimen, se continúa en la impunidad. El orden no se restablece o, lo que es peor, nos es inaccesible. En palabras de Parodi: “Borges no afirma que el orden de las ideas coincida con el orden del universo; si el universo oculta un orden, no podemos descubrirlo, a lo sumo, [podemos] postularlo como hipótesis” (Parodi, 10).

OBRAS CITADAS

Borges, Jorge Luis, Obras Completas 1 (1923-1949). -1° ed.- Buenos Aires: Sudamericana, 2011.
Piglia, Ricardo, “Tesis sobre el cuento”.
En http://www.ciudadseva.com/textos/teoria/tecni/tesis.htm (10/01/2014).
Parodi, Cristina, “Borges y la subversión del modelo policial”.
En http://www.borges.pitt.edu/bsol/pdf/xtpolicial.pdf (10/01/2014).
Saer, Juan José, El concepto de ficción. -3| ed.- Buenos Aires: Seix Barral, 2012.

Escritor: Mariano Bello