AMARTYA SEN Y EL CONCEPTO DE POBREZA

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 Amartya Sen es un filósofo y economista nacido en India en 1933. La inclusión de las dimensiones social y humanitaria en la economía es su principal aporte a la comunidad académica y su trabajo en este campo le hizo merecedor del premio Nobel de Economía en 1998. Sen ha ganado gran reconocimiento gracias a sus estudios sobre la ética, el desarrollo, la economía del bienestar y la redefinición de términos claves para abordar la problemática de la inequidad social.

En su obra Desarrollo y Libertad, Sen explora el concepto de libertad y este en relación al concepto de pobreza. Sen aborda el concepto de libertad desde dos perspectivas: 1. Su papel constitutivo que se refiere a la importancia de las libertades fundamentales para el enriquecimiento de la vida humana, evitar las privaciones y gozar de todas las libertades, no solo las básicas 2. Su papel instrumental, según el cual, las libertades también pueden contribuir al proceso económico y a expandir los diferentes derechos y oportunidades fomentando el desarrollo de los individuos. En esta obra también se profundiza sobre la libertad como medio para decidir sobre el gobierno, la utilización de servicios económicos y la administración de oportunidades sociales.

En cuanto al concepto de pobreza, según Sen, debe concebirse como la privación de capacidades básicas y no meramente como la falta de ingreso, aunque admite que la falta de renta es una de las principales causas de pobreza. Esta perspectiva obedece a que las capacidades son intrínsecamente importantes, mientras la renta es instrumentalmente importante. Sen agrega que la desigualdad en renta puede ser y tener efectos diferentes de acuerdo a los espacios y dependiendo de variables relevantes como bienestar, libertad y calidad de vida.

Esta perspectiva constituye un gran aporte de Amartya Sen, pues la pobreza se ha relacionado típicamente con ausencia de recursos y en la mayoría de indicadores se tenía en cuenta una sola dimensión para definirla. En indicadores como la pobreza por ingreso, por ejemplo, la clasificación es unidimensional y solo considera el ingreso para vivir con acceso a un mínimo de recursos; según este, hay pobreza si se vive con menos de 2 o 2,25 dólares diarios y pobreza absoluta si se vive con menos de 1 dólar diario.

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Según el NIB (Necesidades Básicas Insatisfechas), otra clasificación unidimensional, se considera que hay pobreza si la necesidad de vivienda, salud o educación no se satisface. El coeficiente de Gini y la curva de Lorenz también son índices unidimensionales que se enfocan en la desigualdad en distribución y concentración de la riqueza. Cuanto más próximo a uno sea el índice Gini, mayor será la concentración de la riqueza; cuanto más próximo a cero, más equitativa es la distribución de la renta en ese país. En la curva de Lorenz se relacionan los porcentajes acumulados de población con porcentajes acumulados de la renta que esta población recibe. Por otra parte, el Income Share Held mide la concentración del ingreso en porcentajes de la población (decíles y quintiles). El IOH (Índice de Oportunidad Humana) es un índice un poco más cercano a la visión de Sen, a pesar de considerar una sola dimensión, indica qué tanto las circunstancias personales impactan la probabilidad de acceder a los servicios necesarios para tener éxito en la vida.

Sin embargo, el trabajo de Sen y otros economistas de su línea de pensamiento con la ONU y la Universidad de Oxford han hecho posible la creación del indicadores multidimensionales como el Índice Multidimensional de la Pobreza, que define la pobreza resaltando la importancia de la calidad de vida sobre la cantidad de bienes y servicios a que puedan acceder las personas. Su análisis se fundamenta en las capacidades o potencialidades de que disponen los individuos para desarrollar su vida, e incorpora los vacíos en los procesos de distribución y de acceso a los recursos privados y colectivos; en este, el bienestar no se define según bienes y servicios, ni con el ingreso, sino con la adecuación de los medios económicos con respecto a la propensión de las personas a convertirlos en capacidades que les permitan funcionar en ambientes sociales, económicos y culturales.

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Este índice considera que el ingreso, como capacidad instrumental, posibilita adquirir y desarrollar capacidades intrínsecas (tales como educación, salud, y no ser discriminado) y viceversa, pues entre ellas hay una correlación. El IDH (Índice de Desarrollo Humano) del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) también trata el concepto de pobreza desde una perspectiva multidimensional; el desarrollo es entendido como un proceso de ampliación de las opciones de la gente, a través del aumento de sus funciones y capacidades. Representa un proceso a la vez que un fin. En todos los niveles del desarrollo las tres capacidades esenciales consisten en que la gente viva una vida larga y saludable, tenga conocimientos y acceso a recursos necesarios para un nivel de vida adecuado.

Es así como el trabajo de Amartya Sen se ha podido llevar de la teoría a la práctica y continúa con el esfuerzo por crear conciencia social sobre la inequidad, la falta ética social, la privación de libertades y su efecto en el deterioro o la pérdida de cohesión social.

REFERENCIAS
BANCO MUNDIAL (2013). Datos, Pobreza. Página oficial de El Banco Mundial. Recuperado el 12 de enero de 2014, de http://datos.bancomundial.org/tema/pobreza
ROMERO, A (2002). Globalización y pobreza. EUMED. Recuperado el 12 de enero de 2014, de http://www.eumed.net/cursecon/libreria/AR-glob-libro.pdf
SEN, A. (2000). Desarrollo y Libertad. Capítulo 4. Buenos Aires: Editorial Planeta.

Escritor: Diana Isabel Cantor Barragan