¿Hasta qué punto puede una persona decidir sobre la vida de otra?

El señor de los anillos es una película en la cual se evidencian diferentes posturas   y decisiones que son cruciales debido a que cada una define el destino de cada personaje. Hay una escena donde se muestra un dialogo entre Frodo y Gandalf. En este, se aprecian dos posturas diferentes respecto al hecho de acabar o no con una vida. La postura de Frodo seria matar a Gollum, mientras que la de Gandalf seria no hacerlo. Esto puede llevar a diferentes puntos de vista a la hora de debatir si realmente alguien puede acabar con la vida de otro. Algunos consideran que no se tiene ese derecho, mientras que otros opinan  que si se trata de un violador o de un asesino esto sería válido. Pero, ¿vale más una vida que otra? ¿Es moralmente correcto acabar con la vida de aquel que va en contra del orden?  El propósito de este ensayo es demostrar que no se puede decidir sobre la vida de nadie ya que todas las personas son iguales y valen lo mismo, independientemente de las acciones que realizan y no se puede llegar al extremo de matarlas o atentar contra sus vidas pues se estaría incumpliendo la ley natural, la cual dice que se debe proteger la vida propia y la de la especie, para lo cual se estudiaran las teorías éticas de algunos filósofos como lo son Immanuel Kant y Thomas Hobbes.

En principio, Kant habla sobre el imperativo categórico (obra sólo según aquella máxima que puedas querer que se convierta, al mismo tiempo, en ley universal[1] ) y dice que se debe hacer el deber por el deber; por lo cual el hecho de matar a alguien independientemente de la causa (por ejemplo en defensa propia) estaría mal. Entonces en el dialogo cuando Frodo quisiera llega a desear que Gollum estuviera muerto, estaría siendo inmoral. Por otra parte, cuando Gandalf dice “ni los más sabios pueden discernir esos extremos”, se refiere a que absolutamente nadie puede ni tiene el derecho de decidir sobre la vida de otro. Aquí Gandalf estaría actuando de manera muy racional y ante esta postura, Kant estaría de acuerdo ya que su modelo ético se basa en preceptos netamente racionales.

En oposición a lo que dice Kant, se encuentra Thomas Hobbes quien en su libro El Leviatán explica la forma en que debería gobernarse un Estado, definiéndose éste como un pacto colectivo en cabeza de un soberano. Hobbes para referirse a los castigos de quienes van en contra del orden establecido en dicho pacto dice:

Se asigna al soberano el poder de recompensar con riquezas u honores, y de castigar con penas corporales o pecuniarias, o con la ignominia, a cualquier súbdito de acuerdo con la ley que él previamente estableció; o si no existe ley, de acuerdo con lo que el soberano considera más conducente para estimular los hombres a que sirvan al Estado, o para apartarles de cualquier acto contrario al mismo.” (Hobbes, pág. 75)

Uno de los pocos principios morales universalmente reconocidos es el que establece el respeto la vida humana, y del que se derivan el derecho a la vida y diferentes deberes, tales como la promoción y protección de la vida y de la salud, la no maleficencia y el desarrollo de las condiciones físicas, psíquicas, sociales y legales coherentes con estos deberes. La vida de cada ser humano tiene un valor en sí misma y un valor simbólico para la su pertenencia a la humanidad, una comunidad de individuos que se caracterizan por la capacidad y la necesidad de comunicación y de construcción de símbolos, los cuales configuran su forma de ser, no de manera abstracta y superficial sino sustantiva, porque son interiorizados mediante lenguajes, experiencias, sentimientos, ritos, creencias, etc., y constituyen la personalidad singular de cada uno. La vida de cada persona está hecha de fenómenos biológicos, neurofisiológicos y mentales, en un proceso de experiencias históricas que configuran una forma de ser, de sentir y de pensar. Cuando se habla de los deberes derivados del principio del respeto a la vida se ha de tener en cuenta esta especificidad del ser humano y sus necesidades de reconocimiento y de esperanza.

Este principio moral de la vida esta intrínsecamente relacionado con la dignidad, la cual ha sido estudiada y analizada por una gran variedad de estudiosos (juristas, filósofos, historiadores, etc., no existiendo unanimidad en una definición precisa. Se puede decir que la dignidad englobar connotaciones sociales, jurídicas, filosóficas, éticas, religiosas, esta cualidad única del hombre, que lo diferencia del resto de seres vivos, se relaciona con diferentes derechos como la vida, libertad, integridad física, honor, etc.

El ser humano tiene una dimensión básica, que es la que representa su dignidad, y que a la vez es el origen de todos los derechos fundamentales. Las diferentes corrientes de pensamiento han coincidido por unanimidad a la hora de afirmar que las personas, sin excepción, tienen derecho a tener una vida digna de un ser humano.

Tener dignidad, o ser digno, expresa en este caso una cualidad de la persona que se asocia a merecer algo de valor. Además, el concepto de persona hay que añadir dos nociones: la responsabilidad y la autonomía o libertad. Las personas contamos con unos valores que nos diferencian del resto de seres vivos y, además, nos ofrecen una dignidad propia. Por tanto, consideramos y denunciamos como injustas las acciones en que se ataca una persona o se abusa, o en que se atenta de manera evidente contra los derechos humanos, como violaciones, torturas, etc.

Una definición precisa de la dignidad es la de Kant, cuando afirma «…Los seres cuya existencia no descansa en nuestra voluntad, sino en la naturaleza, tienen, cuando se trata de seres irracionales, un valor puramente relativo, como medios, y por eso se llaman cosas; en cambio, los seres irracionales se llaman personas porque su naturaleza los distingue ya como fines en sí mismos, esto es, como algo que no puede ser usado como medio y, por tanto, limita, en este sentido, todo capricho (y es objeto de respeto). Estos no son pues, meros fines subjetivos, cuya existencia, como efectos de nuestra acción, tiene un valor para nosotros, sino que son fines objetivos, esto es, realidades cuya existencia es en sí misma, un fin…».[2]

Kant afirma que el comportamiento y nuestra naturaleza independiente a la irracionalidad nos diferencian del resto de seres vivos, siendo un elemento que nos aporta dignidad a los seres humano. Por tanto, Kant, observa la dignidad como una supremacía del hombre, como ser racional y consciente de sus actos.

Los elementos que fundamentan la dignidad de la persona, y que se basan en el conocimiento que cada uno tiene de sí mismo, son: valoración de uno mismo (esforzarse y luchar para ser alguien de una manera limpia y honesta, superando los obstáculos); compromiso de autorrealización, creatividad (cultivar la imaginación) y necesidad de libertad.

El ser humano tiene una dimensión básica, que es la que representa su dignidad, y que a la vez es el origen de todos los derechos fundamentales. Las diferentes corrientes de pensamiento han coincidido por unanimidad a la hora de afirmar que las personas, sin excepción, tienen derecho a tener una vida digna de un ser humano.

Tener dignidad, o ser digno, expresa en este caso una cualidad de la persona que se asocia a merecer algo de valor. Además, el concepto de persona hay que añadir dos nociones: la responsabilidad y la autonomía o libertad.

Las personas contamos con unos valores que nos diferencian del resto de seres vivos y, además, nos ofrecen una dignidad propia. Por tanto, consideramos y denunciamos como injustas las acciones en que se ataca una persona o se abusa, o en que se atenta de manera evidente contra los derechos humanos, como violaciones, torturas, etc. Los elementos que fundamentan la dignidad de la persona, y que se basan en el conocimiento que cada uno tiene de sí mismo, son: valoración de uno mismo (esforzarse y luchar para ser alguien de una manera limpia y honesta , superando los obstáculos); compromiso de autorrealización, creatividad (cultivar la imaginación) y necesidad de libertad.

De esta forma, ninguna persona podría disponer de la vida de otra, pues atentaría contra los principios éticos y morales más básicos del ser humano, que es la vida y dignidad, estableciéndose que no hay una jerarquía en la vida entre humanos, de tal forma que no se podría disponer de la misma bajo ningún concepto.

Es decir, todas las personas por el solo hecho de serlo, gozan de derechos humanos, los cuales se entienden como los atributos y facultades que permiten a la persona reclamar cuanto necesita para vivir de manera digna y cumplir los fines propios de la vida en comunidad, e implican un concepto histórico del mundo moderno formado bajo la idea central de la dignidad humana la cual se construye de acuerdo con las condiciones económicas, sociales, culturales y políticas de cada tiempo entonces contraría esa dignidad el hecho de afectar de por vida la libertad del ser humano. Los derechos humanos suelen venir entendidos como un conjunto de facultades e instituciones que en cada momento histórico concretan las exigencias de la dignidad, la libertad y la igualdad humanas, las cuales deben ser conocidas positivamente por los ordenamientos jurídicos a nivel nacional e internacional.

Es de aclarar que la película del Señor de los Anillos es totalmente adaptable a la realidad, por ejemplo, a las penas de muerte que se realizan en Estados Unidos, atentando contra el principio de la vida y de la dignidad de la persona, ninguna ser humano debe ser privado del bien más básico, universal y relevante que es LA VIDA.

[1] Fundamentación de la metafísica de las costumbres.

[2] Kant, Principios Metafísicos del Derecho

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