LA INTERCULTURALIDAD

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Una de las características de las culturas es su dinamismo, cambian con el paso del tiempo producto, fundamentalmente, al contacto con culturas diferentes, lo que lleva al cuestionamiento de varios de sus principios y el avance en la búsqueda de cómo resolver los muchos conflictos y dificultades que se presentan, debido a que la cultura es de cierta forma un modo de adaptarse al medio, por esto todas tienen igual validez y poseen un sentido en su medio y tiempo. Los contactos entre culturas son enriquecedores.

Durante la historia las culturas que han tenido más contacto con otras y que más se han abierto a estos aportes, han evolucionado más, al tiempo que las que se han quedado aisladas no han logrado desarrollarse. Por esta razón se debe valorar lo que representa el desarraigo cultural a las personas que arriban y el aporte que ofrecen a la cultura de los individuos que los acogen.

La integración de los individuos inmigrantes corresponde tanto los que llegan como a los que reciben a estas personas. La integración es un tema de dos y modifica y enriquece a ambas partes. Hay que partir del convencimiento de que todos somos más parecidos que distintos.

El tema no es sobre ser tolerantes frente a la diversidad cultural sino de no utilizar esta diversidad como un pretexto para la legitimación de la exclusión.

El punto de partida es que «la mezcla enriquece» aunque son inevitables los conflictos en una coexistencia para la que es necesario aprender a construir formas nuevas para la convivencia. En este proceso se necesita de buena voluntad por los dos lados, y fundamentalmente, producto a la asimetría existente.

La integración depende también de las características que tengan los inmigrantes, las leyes que existan para su beneficio o no. Dependerá también de las condiciones legales para la residencia, además de la situación de la familia, de las condiciones socio-económicas, así como de las oportunidades de trabajo y vivienda que posean los países a donde llegan y de las expectativas para mejorar sus vidas. Con el cumplimiento de estos requisitos las culturas de ambas partes comienzan inevitablemente a cruzarse debido a las interrelaciones personales y laborales, comenzando a dar lugar a un proceso de interculturalidad que favorece a las dos culturas de origen.

Autor: Moises Bolekia

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