LA PUBLICIDAD EN EL TEXTO URBANO. ACTUALIDAD E IMAGINARIOS

 parecen insignificantes; pero en realidad, nos ayudan a construir imaginarios individuales y colectivos para pensar la ciudad. En nuestro espacio urbano hallamos una extensión del barrio; asumido así por las “tribus” urbanas, o grupos sociales, en su mayoría juveniles que se apropian de la ciudad y le otorgan significado a lugares que antes pasaban desapercibidos. El texto urbano así, se puede interpretar como una variedad de lugares donde se establecen diferentes formas de identificación; que se pueden clasificar así: de filiación en la que un grupo urbano se reúne reconociendo rasgos comunes para definir ideologías; de relación; en la que cierto número de individuos se congrega y desde allí comprenden la relación que los une; y de historia; donde los habitantes se encuentran en arquitecturas y establecimientos antiguos que traen recuerdos de familia o eventos pasados.

De este modo, la humanidad entera asume sus ciudades y metrópolis como centros de expresión de aquello propio de nuestra raza, esa capacidad de socializar, interactuar y generar relaciones sociales, culturales, simbólicas e ideológicas; entre otras. Desde este panorama, podemos desglosar brevemente la relación existente entre publicidad y texto urbano; ya que ésta configura de forma significativa los imaginarios individuales y grupales.

La publicidad es un sistema dotado de símbolos que pueden ser interpretados de diversas maneras otorgando nuevos valores y significados. El ser “urbano” asume su vida desde la satisfacción de las necesidades que el sistema propone; por esta razón, la publicidad va orientada a exaltar los deseos impulsando el consumo de productos que brinden comodidad, practicidad y placer.

El poder de los ciudadanos del nuevo milenio es tener una posición crítica y tratar de que la ciudad sea re-pensada y brinde espacios de igualdad para todas las personas. En este punto, es necesario plantear las preguntas: ¿hasta qué punto estamos sumergidos en la sociedad de consumo? ¿De qué forma asumimos las necesidades y si éstas son reales? Las respuestas a estas preguntas surgirán en el momento que hagamos un alto en medio del furor cotidiano y nos cuestionemos sobre el impacto social, cultural y ambiental que cada individuo tiene sobre el planeta.   Una expresión artística que ha tomado las banderas en pro de una toma de conciencia es el arte urbano, una contra-cultura que busca un choque positivo de ideologías y que lleva las mentes a reflexionar generando un consumo consciente de recursos, tiempo, productos y servicios.

Diversos colectivos y artistas están encaminando sus ideas y creaciones hacia este punto, realizando intervenciones en el espacio público saturado de publicidad. Haciendo uso de las mismas pancartas que anuncian perfumes, comida “chatarra”, ropa, zapatos y más productos; expresan con desenfado su punto de vista. Veamos algunos ejemplos: en un anuncio de Mc Donalds en el que se pueden observar dos emparedados “apetitosos” dibujan una cucaracha; o en un afiche que simula una publicidad de Apple, calaveras bailando. Este lenguaje simbólico intenta generar un choque y posterior transformación en los imaginarios cuestionando el consumo desenfrenado.

En otros casos, los artistas modifican señales de tránsito denunciando la doble moral de la sociedad y los peligros que encierra la forma de vida que llevamos haciendo uso y abuso de los recursos. Es bastante común en nuestras sociedades, encontrar grupos que están en contra de estas propuestas; pero ¿Prohibimos la libertad de expresión? Y ¿Por qué permitimos que todos nuestros espacios estén plagados de publicidad? Hemos cedido nuestros sentidos a contenidos consumistas, debemos ampliar nuestra experiencia para llenarnos de humanidad, socializar, compartir opiniones con los demás.

Los seres “urbanos” tenemos la posibilidad de ampliar nuestra visión construyendo una sociedad más humana, soñando mundos posibles desde la capacidad de pensar y vivir una toma de conciencia. Cada acción que realicemos, que sea encaminada al beneficio común, creando conciencia ambiental, cultura ciudadana, globalizando lo humano, en pos de la creatividad y la libertad expresión como ideologías de evolución.

Escritor: Sandra Juliana Ortiz Mantilla

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

  • Ideología y utopía del diseño. Editorial Gustavo Orli,  Barcelona, 1973
  • Bolio Antonio, González Cesar. Comunicación publicitaria. Editorial Trillas. México, 1997

OTRAS FUENTES:

Colectivo de artistas urbanos: http://www.woostercollective.com/culture_jamming/

BANSKY, popular artista urbano inglés: www.bansky.co.uk

 

 

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