NO, ¡SON TAN BICHOS!

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Se puede comenzar diciendo que en este presente somos gigantes al lado de ellos. A pesar de ser invertebrados poseen un quitinisado exo-esqueleto, presentan dimorfismo sexual, fascinantes gamas cromáticas, algunos con alas y escamas, sus longitudes van desde los 139 μm hasta los 56.7 cm, su cuerpo esta segmentado en 3 partes al igual que sus antenas, ojos compuestos por agrupaciones de miles de unidades receptivas y disímiles piezas bucales según sea su hábito alimenticio; estas y más, son algunas de las peculiares características morfológicas de los mal llamados “bichos”. Siendo realmente su nombre insectos, etimológicamente hablando por las marcas en forma de incisión que presenta el cuerpo de estos seres vivos.

La entomología es la ciencia que se apropia de estudiar la biología, morfología, fisiología, bioquímica, genética, taxonomía y los sucesos ambientales de estos organismos. Tomando como punto de partida la escala geológica, estos invertebrados habitaron el planeta tierra desde finales del Silúrico y principios del Devónico, es decir aproximadamente unos 416 millones de años (M.a.), los ejemplares más recientes aparecieron hace 250 M.a. y se fueron diversificando hace 120 M.a. Alcanzando tamaños hasta de 1 metro de longitud como el extinto Meganeura (libélula primitiva), quien vivió en el Carbonífero.

Según la teoría de snodgrass (1935), los insectos provienen de un animal alargado en forma de gusano segmentado, al cual le emergieron ojos, pseudo-antenas y apéndices ventrales en cada segmento. Seguidamente le aparecieron patas segmentadas, mayor desarrollo de ojos y antenas, además de fusionarse los primero segmentos de su cuerpo (prostomio) para formar órganos de masticación y cabeza. Los últimos segmentos (periprocto) se fusionaron y formaron órganos que intervienen en la copula y ovoposición. Finalmente el insecto ya teniendo su forma definida, consta de tres segmentos (cabeza, tórax y abdomen). La cabeza con un par de ojos, antenas y el aparato bucal, el tórax cuenta con tres pares de patas y uno o dos pares de alas, y el abdomen donde están ubicados los órganos genitales.

Los artrópodos representan el 79,5% de la fauna mundial de lo cual los insectos ocupan el 73.5% de este total de artrópodos. Por ello se afirma que los insectos se consideran los animales más abundantes del planeta tanto en especies como en individuos, representando las ¾ partes del reino animal. Es así que se consideran exitosos pues se multiplican rápidamente debido al número de huevos ovipositados, su corto ciclo de vida y la rapidez sucesional de las generaciones. En cuanto a su adaptabilidad, son superiores a los demás seres vivos, dado que desarrollan nuevos hábitos, no se estacionan a vivir en un solo medio y tienen una extraordinaria plasticidad frente a cambios abruptos, permitiendo que algunas especies se adapten con rapidez a un nuevo ambiente y si son súper exitosos en este nuevo entorno pueden llegarse a convertir en significativas plagas.

Una de las mayores demostraciones de adaptabilidad de estas especies es el mimetismo; capacidad para parecerse a otros animales o a su entorno para asegurar su supervivencia. Hay tres tipos: Mulleriano; dos especies no comestibles se imitan mutuamente y poseen una coloración vistosa de advertencia. Batesiano; se refiere a dos o más especies que son similares en apariencia, pero sólo una de ellas está armada para defenderse. Automimetismo; una parte del cuerpo se mimetiza con otra para incrementar la supervivencia durante un ataque. Otra forma de engañar es el camuflaje, este busca parecerse inanimado o no comestible, para evitar ser detectado.

Aparentemente la morfología de los insectos es similar, pero no todos tienen lo mimos, dicho de otra forma, hay diversidad de antenas, patas, alas y aparato bucal según el requerimiento de cada hexápodo. Por ejemplo: Antenas filiformes, acerradas o plumosas… esta última muy común en lepidópteros (mariposas) pues con estas los machos recogen las feromonas emitidas por la hembra. Patas cavadoras, raptoras, o saltadoras en el caso de los grillos que tienen destreza en el salto. Alas que en algunas especies son vestigiales, o como en el caso de los coleópteros (escarabajos) son de dos tipos; duros élitros (externas) y membranosas (internas). Aparato bucal masticador, picador, y libador para las mariposas.

En definitiva los insectos han sido clasificados en aproximadamente 11 ordenes: Blattodea (cucarachas), Coleoptera (escarabajo), Dermáptera (Tijeretas), Lepidoptera (mariposas), Mantodea (mantis), Díptera (moscas), Hemiptera (chinches), Orthoptera (grillos), Hymenoptera (avispas), Odonata (libélula) y Phasmatodea (insecto palo). Todos ellos cumplen un papel fundamental en nuestro entorno, uno de las más importantes es la polinización de las plantas (casos en donde una especie de insecto es el único capaz de llevar a cabo la polinización de una planta determinada), son los encargados de la descomposición de la materia orgánica (reciclaje de materia), la eliminación de residuos animales, la aireación del suelo y sirven de alimento a muchos otros organismos vivos. Es muy probable que sin ellos el ecosistema global no existiría.

Después de todo…. ¡NO SON TAN BICHOS!

REFERENCIAS
Acevedo, E. Aspectos básicos sobre morfología y fisiología de insectos. Universidad de caldas
Martínez, X. Origen y diversificación de los insectos. Su registro fósil.
Web. http://cropprotection.files.wordpress.com/2008/12/entomologia.pdf

Autor: Edgar A. Melo M.

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