Ser Profesor contratado en el Perú

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Otro año comienza y muchos profesores que aún no han podido nombrarse empiezan luego de haber terminado su labor académica, hace menos de un mes a buscar la contratación tan ansiada, para asegurar su trabajo educativo en este nuevo periodo lectivo. Un proceso por demás innecesario salvo hayan tenido quejas o procesos en el colegio donde han venido laborando. Que diferente seria de tener un gobierno que apueste por la educación sin tanto maltrato a nuestra labor como formadores, ser profesor en el Perú se ha convertido en una suerte de que cualquier persona sin mucha ciencia podría calificar y ser llamado docente.

Que lejos quedan esos tiempos donde un maestro era símbolo de autoridad y respeto. Recuerdo con afecto la formadora de mis primeras letras, su lucha por los niños, frente al problema de la lecto – escritura que hoy nos toca enfrentar. Nunca pasiva, siempre buscando escenarios de aprendizaje, una mujer con mucha ciencia y corazón que incentivo en mi esa pasión por la educación. Acaso era única en nuestro país.

Por supuesto que no, si vemos las condiciones en que muchas mujeres y hombres ejercen la docencia, tendríamos que ponernos de pie y aplaudir que juez, abogado u otro profesional ejerce en condiciones paupérrimas (sin materiales, a veces sin aulas reales, sin ver por muchos meses sus sueldos) y logra al final otro profesional o ser humano de tantas competencias capaz de socializar y relacionarse en una sociedad, los docentes tenemos sobre los hombros la carga de una nueva sociedad que no pesa en ninguna profesión, si hacer distinción de los que están nombrados o los contratados, si leemos en el DCN:

“Al finalizar la EBR se espera que respetando la diversidad humana, los estudiantes muestren las siguientes características: ÉTICO Y MORAL: Que construye juicios de valor de manera reflexiva a la luz de valores universales, y actúa conforme a ellos con una actitud positiva frente a las diferencias culturales, ideológicas y filosóficas. Y con esta cualidad encontraremos 15 características más con sus respectivas explicaciones que deben ser logradas por los alumnos a través de la guía del maestro o maestros, en caso de hacer poli docencia. Nótese que no dice en ningún lugar que el médico está en la obligación de sanar a los enfermos, los abogados demostrar si o si la inocencia y así podemos seguir con las profesiones ejercidas, menos la docencia en la cual si o si tenemos la obligación de cumplir con este perfil al termino de nuestra labor educativa. No es que no estemos de acuerdo, pero ser maestro es una labor tan grande y aun así tan maltratada y prejuzgada en nuestro país.

He leído en diarios, revistas y diversos medios escritos que los maestros no quieren capacitarse, nada más falso, para los que estamos inmersos en esta labor, pero queremos ser reconocidos, tener espacios de estudios de calidad pagados, oportunidades de hacer investigación sin que ello te lleve a pedir permiso en tu centro de trabajo, sin goce de haber ya que el estado no reconoce este, como parte del trabajo del docente. Terminamos con expertos en educación, que son: administradores, abogados, empresarios etc. trabajando en nuestro Ministerio de Educación, donde el mínimo porcentaje es de profesión docente.

Nos preguntamos entonces que está pasando cuando nos ponen en el puesto 86 en cuanto a educación, si los educadores no estamos cumpliendo nuestra labor, o es que no hay un trabajo en conjunto donde gobierno y docentes apuesten por una formación integral donde no solo se reconozcan aprendizajes sino que trabaje engranada con salud y nutrición dos talones de Aquiles en muchas escuelas estatales en Lima y provincias. Ser docente es una labor que va más allá de las aulas. Porque es maestro aquel que ve las necesidades de sus alumnos y hace de ellas su prioridad, cuando trabaja sus programas curriculares, en cuanto a los contenidos transversales, pero no puede ser un trabajo aislado sin el compromiso social, político, económico.

Que hace tiempo se demanda y sobre todo sin ese reconocimiento que la labor docente merece, más sin embargo esto aún es utopía, por lo pronto hay que preparar el legajo, firmar, fe datar, hacer la cola, prepararse para el examen de contratación, conseguir el trabajo para un año más, sentir la impotencia de tener que competir por un trabajo, mientras los otros profesionales tienen más estabilidad y menor exigencia, pero darlo todo en la cancha en bien de nuestros alumnos, sentir que el logo cumplido, la satisfacción de poder trabajar en la vocación que perseguimos, hará más fácil y tolerante este proceso, por demás injusto para tantos maestros peruanos.

Escritor: Maritza Lucia Rojas Lezma