SOMOS UNA MISMA PIEL

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Camino plácidamente por la vida y me doy cuenta de tanta diversidad existe seres humanos, de tantas miradas, sabores, colores, olores… El mundo y yo somos uno solo. Respiramos  el mismo aire, contemplamos el mismo cielo, nos calienta el mismo sol, observamos una hermosa noche estrellada, la misma luna… sentimos alegría porque la tristeza y la alegría forman un solo cerco. Tenemos amor porque el amor es sufrimiento, tenemos risa porque la risa es llanto. Somos libres en nuestro ser, nada nos ata. Se puede afirmar como el poeta Walt  Whitman  “Es tan grande ser hombre como grande es ser mujer” no hay diferencia entre el uno y el otro, compartimos la misma esencia de seres  humanos y eso es sublime.

Si miro a los ojos, puedo apreciar infinidad de miradas. Unas tristes, otras alegres; unas distantes, otras cercanas, unas de odio, otras de amor, unas de inocencia, otras con la malicia a flor de piel; todas son un lenguaje mudo y fantástico que solo pueden hablar como hablan las miradas. Si me detengo en la piel,  las  encuentro  blancas, tersas  y suaves, amarillas, negras, golpeadas y estropeadas por el sol, en tanta variedad solo puedo apreciar el milagro inconfundible de ser hombre.

Nada me hace distinto a nadie. Todo en el universo es circular  y eso el astro sol lo sabe como nadie, solo mi pensamiento difiere de la gente porque es interno, fluye en mí como caudal enfurecido. Hay manifestaciones en el ser humano que son inigualables a otros seres: la risa, el amor, la ternura, el sorprenderse ante lo que le rodea; es plácido y grandioso vivir rodeado de tanta variedad, de tanto sentimiento, de tanta piel.

Todos somos uno solo, no hay distinciones. Vibramos y sentimos, respiramos y aplaudimos, pensamos, razonamos en lo profundo y eterno, sudamos, soñamos. Nos sorprendemos  con los sonidos fantásticos de la música, con el suave y delicado olor de las flores, con las palabras asertivas del elocuente, contentos por el verde de las montañas, por los ríos infinitos, por la lluvia inesperada, por la frágil mariposa. Todo el universo entona al unísono una melodía que solo puede expresar que es maravillosos ser  hombre.

Escritor: Jacqueline Girón Echavarría

 

 

 

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