Teoría básica del Fuego

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Para poder iniciar la reacción química de la combustión es necesario aplicar suficiente cantidad de calor a un material combustible en presencia de oxígeno. Cuando la temperatura del material está por encima de un determinado valor (en el caso de la madera es aproximadamente 300 º C) el material entrará en combustión. Este proceso, es lo que llamamos reacción de combustión, definido químicamente como una oxidación rápida, que incorpora tres elementos básicos: combustible, oxígeno y calor. Estos tres elementos forman los lados del famoso triángulo del fuego.

Los tres elementos tienen que estar presentes y combinados correctamente antes que la combustión sea ​​posible. Debe haber combustible para quemar; aire para dotar de oxígeno la llama y, por último, calor para poder iniciar y dar continuidad al proceso de combustión. Si falta uno de los lados del triángulo no se producirá el fuego.

Es necesario comprender estas fases para poder entender el incendio. Para describir los diferentes fenómenos físicos y químicos que se producen durante un incendio, podemos analizar la ignición, la combustión y la eventual extinción de un combustible.

Fase 1: Calentamiento previo

La temperatura se acerca a la de ebullición del agua y la madera comienza a desprender gases (básicamente vapor de agua). Estos gases son poco inflamables, pero al aumentar la temperatura el proceso de desecación avanza hacia el interior de la madera.

Fase 2: Pirólisis

El aumento de temperatura, hasta 300 ºC, provoca una modificación del color de la madera. Es un signo evidente de que ha comenzado el proceso de pirólisis (= rotura). Es la descomposición química que sufre la madera por el efecto del calor. En pirolitzarse, la madera desprende gases inflamables y deja un residuo carbonoso negro llamado carbón vegetal. La reacción de pirólisis profundiza en la madera a medida que el calor continúa afectándole.

Fase 3: Punto de ignición – autoinflamación

Si no existe este agente provocador necesitamos una fuente de calor que haga que la superficie llegue a temperaturas mucho más altas que provoquen autoignición .

Fase 4: Combustión gaseosa

En esta fase se producen las llamas. Una vez iniciada la ignición, las llamas cubren rápidamente toda la zona paralizada, aumentando la temperatura y la velocidad de pirolitzación. La llama evita el contacto entre el combustible sólido y el oxígeno del aire. La propagación a través de toda la superficie del combustible se produce porque las diferentes fracciones del combustible captan y retornan gran parte de la energía emitida por radiación de la llama original.

Fase 5: Combustión sólida

Se acaban las llamas y comienzan las brasas. El espesor de la capa carbonizada aumenta con la combustión. Esta capa es un buen aislante del calor, limita el caudal de calor que penetra hacia el interior del agente que ha sido objeto de combustión, y limita la pirólisis, que va disminuyendo a al agotarse el volumen sin pirolitzar. Al disminuir la intensidad de la pirolitzación no se puede mantener la combustión de la fase gaseosa, el aire entra en contacto directo con la capa carbonizada y facilita la combustión incandescente si las pérdidas de calor radiante no son demasiado elevadas .

Fase 6: Enfriamiento

Es la pérdida de calor que sucede la reacción de combustión. Las tres primeras fases son previas al paso del frente del fuego, la cuarta es el frente del fuego propiamente dicho, y las dos últimas ya son posteriores al frente del fuego visible.

Autor: Edison Hernan

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