Violencia de género en el noviazgo de jóvenes universitarios

En este capítulo se abordan los motivos que conducen a indagar sobre la violencia de género en el noviazgo de jóvenes universitarios: abordaje preventivo desde la perspectiva de enfermería. Se toma como punto de partida las expectativas que los jóvenes tienen acerca de sus relaciones de noviazgo, el amor, el cuidado, el apoyo y la comprensión como punto medular de toda relación, sin embargo suelen ser el disfraz perfecto para generar violencia entre la pareja.

En algún momento de nuestras vidas experimentamos la dulzura del primer amor, la ilusión de salir a caminar tomados de la mano, dar el primer beso y experimentar la vida en pareja es sin duda, un proceso que vale la pena vivir y con ello se idealiza a la pareja como un príncipe azul de cuento de hadas, donde el papel del hombre es el de un ser fuerte, protector y salvador de la mujer, pero a la vez agresivo y dominante; por otra parte la mujer suele ser dulce, sentimental, sumisa y pasiva con un rol de ama de casa y cuidadora de los hijos. El error en la etapa de enamoramiento es idealizar a la pareja como perfecta sin reconocer realmente como es.

Ante estas características el noviazgo adopta múltiples mascaras, por un lado las muestras de cariño y amor con tinte de ternura y comprensión, por otro lado los celos, llamadas incesantes, chantaje emocional, insultos o incluso alguna bofetada y el deseo exagerado de poseer de forma exclusiva a la persona amada.

Pareciera increíble que lo que hace poco tiempo era una relación de noviazgo ha dado un giro extremo, las flores, detalles, cartas de amor, respeto, serenatas entre un sinfín de muestras de cariño se hayan convertido hoy en día en insultos, apodos ofensivos, jalones, bofetadas y sexo sin control o en el peor de los casos violaciones justificadas en nombre del amor.

Una de las razones por las que en la actualidad se ha considerado la violencia como una cuestión de salud pública es la falta de una definición clara del problema. La amplia variedad de códigos morales imperantes en los distintos países hace de la violencia una de las cuestiones más difíciles de abordar en un foro mundial. Todo esto viene complicado por el hecho de que la noción de lo que son comportamientos aceptables, o de lo que constituye un daño, está influida por la cultura y sometida a una continua revisión a medida que van evolucionando los valores y las normas sociales.

La violencia puede definirse, pues, de muchas maneras, según quién lo haga y con qué propósito. La OMS define la violencia como: El uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muertes, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones.

Es importante mencionar que el tema de violencia hacia las mujeres se agenda y debate en las diversas tribunas internacionales de donde emanan los diversos instrumentos que protegen a las mujeres. Entre éstos se encuentran los procedentes al seno de las Naciones Unidas y de las organizaciones internacionales especializadas e independientes y de circunscripción regional en las cuales se define el concepto de derechos humanos, el reconocimiento irrestricto de todos los derechos para todas las mujeres y en especial al derecho de la salud, a la seguridad y a vivir una vida libre de violencia.

La organización de las naciones unidad reconoce actualmente que la violencia contra las mujeres es un problema social y de acuerdo a los lineamientos de la organización Mundial de la Salud, es un problema de salud pública; Es importante mencionar que el poder legislativo, en diversas regiones del mundo, adecua las leyes para atender este problema de forma integral, ya sea para evitarlo, contrarrestar sus efectos y/o para sancionarlo.

La violencia en el Noviazgo es una situación de carácter serio no respeta estratos sociales, culturas, rangos de edad o estado civil, es considerado como un fenómeno que daña, lesiona y mutila los derechos de todo ser humano y muestra de forma clara la opresión del género. Esta situación comenzó a llamar la atención en las Universidades donde puede resaltarse la inequidad social, las y los jóvenes aprenden a relacionarse reproduciendo las desigualdades.

En algún momento de nuestras vidas experimentamos la dulzura del primer amor, la ilusión de salir a caminar tomados de la mano, dar el primer beso y experimentar la vida en pareja es sin duda, un proceso que vale la pena vivir y con ello se idealiza a la pareja como un príncipe azul de cuento de hadas, donde el papel del hombre es el de un ser fuerte, protector y salvador de la mujer, pero a la vez agresivo y dominante; por otra parte la mujer suele ser dulce, sentimental, sumisa y pasiva con un rol de ama de casa y cuidadora de los hijos. El error en la etapa de enamoramiento es idealizar a la pareja como perfecta sin reconocer realmente como es.

1.2 Objeto de estudio

Se parte de la premisa de que la violencia ejercida sobre la mujer en las relaciones de pareja tiene una larga historia de gestación, desarrollo, justificación y ocultación. Y de la constatación de que recientemente está dejando de ser considerada como un asunto privado y cobra la relevancia mediática y política de un asunto de portada y por tanto de interés prioritario, es decir de un problema social que debe ser hablado y discutido, comprendido teóricamente y prevenido prácticamente.

Ante la imagen idealizada de este tipo de relación, se impone el hecho de la violencia en pareja como producto de la desigualdad reforzada durante siglos entre hombres y mujeres, a través de los estereotipos de género que les han sido impuestos, que desempeñan y que se reproducen dentro de la estructura social. La transmisión de la cultura de una generación a otra, es quizá el aspecto más importante que caracteriza a la violencia en las relaciones de noviazgo.

Cabe resaltar que no se puede comprender de manera adecuada el maltrato de la mujer en las relaciones de pareja, si este no se relaciona con el contexto de un orden social y cultural que lo estructura y fundamenta. Esta columna vertebral de la violencia constituye una compleja e inmensa tela de araña que se extiende por todos los planos y dimensiones de la vida en sociedad, desde el nivel macro hasta el de las microrelaciones familiares y de pareja; es el caldo del cultivo de unas relaciones de poder de carácter asimétrico, vertical y jerárquico, sobre las que se ha desarrollado el tradicional dominio de los hombres sobre las mujeres.

En este marco, la misma coerción física, sexual, psicológica, social o simbólica puede aparecer como un recurso ideológicamente legitimado de ese poder del hombre para generar efectos de control sobre la mujer. En la medida en que esta modalidad de relación interpersonal condensa y refleja la violencia social y cultural alimentada por la ideología patriarcal, el maltrato en la pareja debe ser comprendido y tratado principalmente como una cuestión social y cultural. Por lo anterior se pretende indagar sobre la violencia de género en el noviazgo de jóvenes universitarios: abordaje preventivo desde la perspectiva de enfermería.

1.3.- Interrogantes del estudio

Dentro de las relaciones de noviazgo, existen diferentes elementos que llevan a mantener la relación; uno de ellos puede ser la existencia de dependencia emocional o afectiva, que influye notoriamente en la mantención de la relación y la aceptación y/o justificación de actos violentos, un segundo elemento se distingue por la legitimación, entendiendo por esto la conformidad de los actos violentos que ejerce la pareja en contra la mujer, visto desde el punto de vista social, emerge la siguiente interrogante:

¿Cómo es la violencia de género en el noviazgo de jóvenes universitarios?

¿Cómo los jóvenes universitarios se preparan en la vida para mantener una relación de noviazgo?

¿Qué aspectos informativos y formativos recomiendan los jóvenes para prevenir la violencia de género en el noviazgo?

¿Cuidado de enfermería?

Para responder al cuestionamiento anteriormente mencionado se formulan los siguientes objetivos:

 

1.4.- Objetivos

1. Observar como es la relación de noviazgo en los jóvenes universitarios

2. Identificar los aspectos de la realidad en que viven los jóvenes universitarios en sus relaciones de noviazgo, que propician (o facilitan) la violencia de género

3. Proponer las bases teórico- metodológicas para prevenir la violencia de género durante el noviazgo de jóvenes, desde la perspectiva de enfermería.

4. Analizar como los jóvenes universitarios cuidan su relación de noviazgo

Autor: Lorena Realivazquez

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