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A partir de la primera década de siglo XXI las sociedades en el mundo se han caracterizado por cambios acelerados en diversos ámbitos de la vida humana. Estos cambios han sido permeados por dos fenómenos trascendentes: la globalización y la sociedad del conocimiento. La ampliación de las relaciones entre los países y la apertura de nuevos mercados internacionales distinguen a la globalización como un fenómeno que impacta tanto las relaciones laborales entre los países, la economía, los procesos de producción, las tecnologías, etcétera; como a otros ámbitos de la vida, tales como la cultura, la educación, los medios de comunicación. En este contexto, el reto para los países en vías de desarrollo ante a la globalización, es mayor, porque se enfrentan a ella de manera desigual con los países que están preparados para competir.

El conocimiento y la información, como valores intangibles, han sido variables fundamentales para la generación y distribución del poder en las sociedades. El conocimiento constituye el valor agregado fundamental en todos los procesos de producción de bienes y servicios de un país, lo que hace que el dominio del saber sea el principal factor de su desarrollo autosostenido (ANUIES, 2000). Así las sociedades han transitado de ser sociedades de información a sociedades de conocimiento, en donde se valora el conocimiento acumulado, procesado y aplicado para resolver problemas tanto en la vida de los individuos, como en la organización social y en la actividad económica.

La economía está sustentada en el conocimiento, el cual tiene un valor económico y es el principal ingrediente del capital social de los países (Meza Olvera E 2010) y el dominio del saber se constituye en factor relevante del desarrollo (Camarena G 2009). Así, los individuos como portadores del valor del conocimiento, son en quienes recae la tarea más importante del desarrollo social. De ahí que, en la sociedad del conocimiento, la acumulación del capital humano sea el principal motor del crecimiento económico y social, y que el conocimiento humano constituya el recurso más eficaz para resolver de manera innovadora los problemas. (Diez, 2002). Por ello, los individuos deberán tener un nuevo dominio en su capacidad de aprender en un mundo caracterizado por una rápida producción de conocimientos científicos y tecnológicos.

Las Instituciones de Educación Superior se encuentran ante un nuevo horizonte, desempeñan un papel crucial en la innovación, pues ofrecen una de las herramientas principales para esta tarea; están directamente relacionadas con la generación, la transmisión y la transferencia de conocimientos y, sobre todo en los países desarrollados, desempeñan un papel crucial en la innovación. Esta innovación implica una relación estrecha de las IES con el propio desarrollo industrial y tecnológico de los países. En los países desarrollados, las IES llevan a cabo funciones vitales en relación a la generación del conocimiento y al desarrollo tecnológico lo que se traduce en un crecimiento económico en cada región.

Sin embrago, en los países en vías de desarrollo, parece haber una separación entre el sector productivo y las IES. De ahí la relevancia que el tema de la vinculación entre ambos sectores ha tenido en los últimos años. Casas R (1997) señala que la vinculación entre los sectores académico y productivo va más allá de la propia vinculación entre los sectores, entraña el problema que impacta la relación entre la economía y el conocimiento, que ha dado lugar a una estrecha vinculación entre la academia y la empresa.

Esta relación es tan importante que algunos la consideran como la segunda revolución académica, pues involucra cambios estructurales y cuantitativos que simbolizan la aparición de un nuevo tipo de institución académica, mucho más orientada a desempeñar el papel de agencia de desarrollo económico. En particular, la política científica y tecnológica es una vía privilegiada para que los gobiernos introduzcan elementos de política industrial (Webster y Etzkowitz 1993, citado por Casas 1997). Es decir que las políticas públicas de vinculación impulsadas, tanto en Estados Unidos, como en América Latina y en México, están diseñadas para lograr un desarrollo económico a través de la innovación. Hay muchas áreas de conocimiento, especialmente las humanidades, que quizá no estén contempladas en su totalidad en dichas políticas, dado que éstas no aportan conocimientos que eventualmente se pudieran traducir en un beneficio económico. Sin embargo, esto no implica que las disciplinas históricamente asociadas a las humanidades no contribuyan al desarrollo de la sociedad.

La vinculación emerge de la relación de las IES que hacen investigación con el sector productivo que la demanda como parte de la solución a problemas técnicos y por el fortalecimiento que ofrece al entorno tanto técnico como socioeconómico, así como en la formación y capacitación de recursos humanos. En este sentido, la vinculación se constituye en un paradigma de modernización para las IES (Meza Olvera 2010). En el documento Estrategia de vinculación IES-Sector Productivo, (avances y retos) de la SEP, se plantean algunas inquietudes, entre ellas ¿En qué áreas y disciplinas se están vinculando las IES y las empresas? ¿Cuáles son las estructuras de vinculación e intercambio de conocimiento e información que han desarrollado? ¿Cómo es el financiamiento de los empresarios a los proyectos de vinculación y en qué estarían dispuestos a participar? De estas preguntas, la que más interesa para propósitos de este trabajo es, quizá, la primera, ya que representa el punto de partida para establecer mi análisis. Según este documento las modalidades de vinculación más presentes en las empresas son 1. Bolsa de trabajo, 2. Prácticas y estadías de estudiantes, 3. Servicio Social. De ahí que podamos decir que la forma en que mayormente se vinculan las empresas con las IES, es a través de proyectos relacionados con la captación de capital humano.

De aquí que se desprenda la siguiente pregunta ¿Los programas de vinculación de las IES han alcanzado el objetivo de vincularse con la empresa en torno a la investigación y la innovación tecnológica? Según Campos G y Sánchez G (2005) las universidades mexicanas han emprendido acercamientos con la planta productiva o con la sociedad a partir de un desconocimiento, especialmente, teórico, de la función de la vinculación. En su artículo La vinculación universitaria: ese oscuro objeto del deseo, señalan que los resultados de la vinculación son mínimos, y que pareciera que sólo se ha alcanzado la “sombra del objeto deseado.” Algunas de las razones que se dan al respecto, además de una falta de comprensión teórica sobre el propio concepto de vinculación y lo que éste abarca, es la falta de profesionalización, la poca prioridad o jerarquía que tienen los departamentos de vinculación en las universidades y los problemas de gestión universitaria. Si, por ahora, los proyectos de vinculación de las IES con la industria, en su mayoría son proyectos de capacitación y/o captación de recursos humanos; quizá los más interesados en éstos sean los propios alumnos y/o egresados. ¿Cómo construyen entonces los alumnos su camino para la vinculación? ¿Cuáles son las herramientas que las IES les proporcionan a sus alumnos para construir este camino?

En el Instituto Politécnico Nacional (IPN) la vinculación representa un paradigma sustantivo por el compromiso y vocación que tiene desde que se creó. Según el Modelo de Innovación Educativa del Instituto Politécnico Nacional, los cambios sociales, demandan una celeridad en la transformación de las instituciones de educación superior en organizaciones más flexibles y que permitan la formación de capital humano. El IPN es una de las IES que a lo largo de su desarrollo ha buscado alcanzar los objetivos que dicho paradigma plantea, busca una participación social efectiva a través de la innovación tecnológica, la investigación, la capacitación de profesionales que sean protagonistas del desarrollo económico e industrial del país. Sin embargo su capacidad de concretar la vinculación efectiva con la industria y sociedad se ha visto minada por diversos elementos que la alejan de su cometido. Podemos señalar problemas propios del Instituto como su falta de autonomía, sus limitaciones en cuanto al ejercicio de los recursos, su excesiva burocracia o incluso, la propia apatía de los académicos.

A pesar de estas situaciones, existen algunas disciplinas que logran establecer las redes de vinculación mucho mejor que otras. Pareciera entonces que uno de los ejes que permiten generar las condiciones para la construcción efectiva de la vinculación es la disciplina, ya sea por su propia naturaleza, por el tipo de conocimiento que producen o, incluso, por su orientación. Esto nos lleva a preguntarnos ¿Pueden tener algunas disciplinas un mejor vínculo con la sociedad o con la industria, que otras?

Así, tenemos por un lado que las modalidades de vinculación por parte de las empresas, tanto del sector productivo como de servicio, son en su mayoría proyectos enfocados a los estudiantes o egresados de las IES y por otro lado, la relación de estos proyectos con la disciplina o área de conocimiento ¿Es la disciplina un factor determinante para que los proyectos de vinculación entre las IES y el sector privado sean efectivos? ¿El tipo de disciplina puede representar una ventaja o una desventaja para los alumnos y egresados en su posibilidad de vincularse ya sea con el sector productivo o con la investigación y el posgrado? ¿Cuál es el vínculo real que hay entre alumnos y egresados con la industria o el posgrado? ¿Este vínculo está determinado por el área de conocimiento al que pertenecen los alumnos y egresados? ¿Son los proyectos de vinculación un puente que conecte a los alumnos y egresados con el sector productivo o/y el posgrado?

El objetivo de este trabajo es analizar el vínculo que existe entre los alumnos y egresados con el sector industrial o/y la investigación y el posgrado, a través de los proyectos de vinculación establecidos por el IPN, partiendo del supuesto de que las ciencias exactas tienen una vinculación mucho más efectiva, que las ciencias sociales. Desde la perspectiva de un Instituto Politécnico, es hasta cierto punto lógico que se privilegien ciertas carreras sobre otras, especialmente las que tienen que ver con el desarrollo tecnológico. Sin embargo, después de analizar los programas de vinculación del IPN, pude darme cuenta de que no sólo se privilegian las áreas relacionadas con la innovación tecnológica en cuanto a los proyectos de vinculación que dependen del IPN, sino que también otras áreas que no necesariamente están relacionadas con la innovación. Lo anterior tiene como objetivo establecer los elementos que darán cuenta sobre el propósito fundamental de este ensayo que es analizar la forma de vinculación que existe entre las disciplinas o áreas de conocimiento con el sector industrial o de servicios, partiendo del supuesto de que las ciencias exactas o duras pueden vincularse con éstos de manera mucho más sencilla, mientras que las ciencias sociales no gozan de dicha facilidad al vincularse.

Escritor: : Sandra Sosa.

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