A CADA UNIÓN REGIONAL, UN REFERENTE; Y A CADA REFERENTE, UNA ALTERNATIVA DE INTEGRACIÓN DIFERENTE

UNASUR, se erige como la primera organización regional de la historia que ha logrado reunir a la totalidad de los países independientes de América del Sur. La diversidad a nivel político e ideológico característica de sus miembros junto con la permeabilidad hacia los sectores de la sociedad civil, la aspiración hacia una ciudadanía única latinoamericana y con vocación a ser una instancia de diálogo político para enfrentar aquellos retos comunes que se les presentan en aras al desarrollo; hacen de esta experiencia, un espacio político interestatal con características originales respecto a los demás, que busca consolidar a Sudamérica como un actor relevante en el escenario global.

En la nómina de gobernantes que han tenido una vital importancia en la conformación de UNASUR, cabe destacar al presidente Hugo Chávez, quien ha logrado instalar nuevamente en la agenda latinoamericana, el sueño de la Patria Grande Latinoamericana. Desde que asumió la presidencia en 1999, señaló la necesidad de construir una nueva integración regional, alejada de los temores del liberalismo que posicionaban al comercio y a la inversión como fines en sí mismos y no los consideraba como instrumentos para alcanzar un desarrollo justo y sustentable para las naciones latinoamericanas. De esta manera y siguiendo con la misma línea de pensamiento, durante el 2001, propuso la creación de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, un espacio determinado únicamente para la política, sin lugar a los determinantes del mercado, y en los cuales, los valores principales que rigen su funcionamiento, son los de la solidaridad entre los pueblos, la cooperación y complementariedad genuina entre los países.

Esta estrategia integracionista, impulsada por Hugo Chávez, aspira a convertir a la región en un actor político de resistencia al poder hegemónico unipolar. De este modo, luego del fuerte apoyo obtenido en el referéndum presidencial del 2004 con el que logró consolidar su liderazgo a nivel interno, se lanzó a la carrera internacional de profundizar la integración creando instancias multilaterales de acción, como el Banco del Sur, TeleSur o PetroSur. De esta manera, el fenómeno del regionalismo es el que sale a luz de estos planes integracionistas. La cuestión es, sin embargo, dilucidar si estas experiencias responden a una lógica situacional que comenzó en el silo XX o si, por el contrario, responde a un nuevo paradigma de organización multipolar.

TESIS DE TRABAJOinternacional. … Ante la necesidad de respuestas a esta situación, surgen poderes ejecutivos que ofrecen respuestas inmediatas frente a exigencias sociales inmediatas. Para ello, la clave fue tener en cuenta que un desarrollo sustentable a nivel económico sólo se alcanza a traces de un desarrollo estratégico en la región.

Frente a esto se dibujan dos alternativas posibles: una integridad fundada principalmente en el posicionamiento de la región en el mercado global, sostenido mediante instituciones autónomas de las características especificas de los diferentes países miembros; tal es el caso de UNASUR impulsada principalmente por Brasil. Y, por otra parte se presenta el ALBA: una herramienta de desarrollo regional fundada en los principios políticos de la Venezuela de Chávez.

Ambas perspectivas se expresan mediante argumentaciones discursivas diferenciadas: UNASUR se centra en la importancia del desarrollo energético, en la necesidad de incrementar la intensidad comercial fomentado el crecimiento de UNASUR mediante herramientas institucionales. El ALBA, por otro lado, se entiende así mismo como una herramienta de soberanía regional frente al colonialismo y, principalmente, como un elemento legitimador en la solidaridad de los pueblos de Nuestra América sostenido mediante las políticas aplicadas por la presidencia de Hugo Chávez.

El año 2013 fue una año complicado para ambas posturas integracionistas; agravada la situación en Venezuela por la muerte de Chávez, y en Brasil por el malestar social, las actividades en este rubro se vieron mermadas. Esto, sin embargo, nos plantea la posibilidad de repensar una unión fundada en las particularidades propias de la región teniendo en cuenta que la misma es el resultado de un proceso histórico específico y situado. Tanto UNASUR como el ALBA deben construir bloques interrelacionados donde la soberanía, la autonomía, la solidaridad sean prioridades, donde el comercio se fundamente en el respeto de los diversos países miembros, donde el mercado global no logre negar las especificidades propias de Nuestra América. Y donde, al mismo tiempo deben existir instituciones internacionales dispuestas a soportar los numerosos vaivenes políticos, sociales, económicos de la región.

Nos encontramos ante el inmenso desafío de lograr una integridad regional reconociendo las características propias de la región priorizando lo político antes que lo económico. Solo un comercio solidario será la respuesta inmediata frente a las amenazas de políticas globales ansiosas por recuperar su hegemonía sobre la región.

BIBLIOGRAFÍA
 Discurso Chavez durante la presentación del ALBA – http://www.alba-tcp.org/contenido/discursos-presidenciales
 Página principal UNASUR: http://www.unasursg.org/inicio/organizacion/historia
 Discurso Inácio Lula Da Silva, Junio 2008: http://www.amersur.org.ar/Integ/UNASUR0806.htm
 Página principal ALBA: http://www.alianzabolivariana.org/que_es_el_alba.php#ancla2
 Diamint, Rut – “Regionalismo y posicionamiento suramericano: UNASUR y ALBA” – Revista CIDOB d’Afers Internacionals – Nº101, p. 55-79.

Escritor: MARGARÍA, FLORENCIA PAOLA

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