APRENDIZAJE, ADAPTACIÓN A LA ESCUELA O SOBRE CARGA DE INFORMACIÓN EN LA PRIMERA ETAPA ESCOLAR

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Tal vez una de las primeras decisiones de los padres es la escuela de sus hijos; un sin número de opciones se nos presentan de manera sistemática en nuestro entorno; escuelas que desarrollan el pensamiento a temprana edad, bilingües, maternales, deportivas, etc. Sin embargo las expectativas y requisitos son otros. Por lo general buscan escuelas que proporcionen altos niveles académicos, tanto es así que son perfectos aquellos colegios que ofrecen una incalculable cantidad de áreas y actividades para que el niño realice, y en donde el horario se extiende por más de 10 horas, los padres no buscan un real aprendizaje buscan mantener al niño ocupado mientras ellos realizan sus labores.

El niño aprende desde su gestación, y planteamos entonces una pregunta a los padres que piensan en la escuela catedrática y sin sentido: ¿en realidad buscamos un lugar en donde se adapte al ambiente escolar o sencillamente en donde aprendan? y es allí cuando se convierte en un reto entre la expectativa del padre de familia y la realidad institucional, ya que una buena y verdadera institución debe proporcionar espacios de juegos en donde se aproveche su infancia y se desarrolle su aprendizaje de forma significativa (se da plenitud al niño y se trata como lo que es un ser humano quien se halla en la primera etapa escolar de su vida), aunque no todos los aspectos son negativos, se resalta el gran avance del desarrollo del proceso enseñanza- aprendizaje en la primera infancia como una crítica directa al maestro como primera instancia (este último mencionado es parte importante ya que direcciona y guía el proceso, para que le niño ejecute), así como se demuestra en el objetivo de la XVI conferencia iberoamericana de la educación llevada a cabo en el mes de julio del año 2006 en la ciudad de Montevideo, Uruguay: “

La universalización de la alfabetización y la educación básica para todos los jóvenes en Iberoamérica son objetivos posibles y necesarios”. Y partiendo de esos objetivos se plantea al núcleo familiar como ente que fortalece el aprendizaje del educando, es decir son los padres de familia quienes enseñan día tras día a sus hijos (no solo conocimiento, leyes, derechos o reglas sino enseñan a ser, enseñan valores, costumbres incluso tradiciones) y es precisamente esto lo que trasciende en los grados superiores, aquel excelente bachiller o buen profesional no solo se forjó al calor del estudio, también recibió apoyo familiar desde sus primeros pasos escolares.

Por ello seguimos con la tendencia de mirar aquella escuela o pre escolar en donde se enmarca en un nivel de exigencia muy alto y omitimos los juegos, parte fundamental del desarrollo de los niños, y no solo lo omiten los padres sino que también lo hacen los maestros aquellos guías que clase tras clase sistematizan el conocimiento y lo limitan a un cuaderno, libro o guías temáticas y dejan de lado a los juegos, actividades lúdicas, arte, recreación o actividades deportivas y culturales que entre otras cosas son derechos básicos de los infantes, (art. 31, convención sobre los derechos de los niños).

Es un llamado a recapacitar a mirar que estamos haciendo con los niños que prontamente serán los jóvenes y por ello adultos de un mañana en donde valores, leyes y derechos estarán custodiados, modificados y puestos en marcha por ellos.

No es escoger una institución por salir de un apuro o mirar cual es conveniente para mí como padre o responsable del niño, es una decisión de observar, analizar y ser capaz de mirar como niño juzgando como adulto, en donde la puesta de mi decisión va a afectar la forma de pensar ya actuar de sus hijos. Las cuales estarán afectadas o regidas inicialmente por estímulos que se le den y las condiciones en las que ellos se encuentren, es un acto de reflexión, análisis y comprensión que van de la mano con el hecho de que cada padre conoce las necesidades de sus hijos y quien más que ellos para velar por su bienestar y buen aprovechamiento del conocimiento en una verdadera ESCUELA que forme y no conforme a una sociedad.

Escritor: Diana Campo Martínez

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