EL BULLYING NO ES ALGO DE AHORA

Si nos detenemos un poco a pensar y a dialogar con uno de nuestros padres, tíos e incluso con nuestros abuelos, nos van a contar todas las situaciones que se presentaban en su época de colegiales y, la verdad, el abuso y el matoneo que existía en las décadas de los 70, los 80 y la que nos tocó a muchos de nosotros, la de los 90, sí existía el bullying, pero no por eso trataban de suicidarse, ni tampoco eran maltratados de tal manera que llegaran al punto de ser asesinados por sus agresores.

En tiempos pasados los agresores utilizaban burlas, escondían objetos, insultaban e incluso en algunas ocasiones golpeaban, pero no pasaban de ahí; ahora los abusadores han incrementado las agresiones físicas, psicológicas, hacen aislamiento de las víctimas y éstas lo único que hacen es bajar la cabeza y tratar de continuar, pero continúan cavilando en sus cabezas las agresiones que les cometieron y la forma que encuentran para acabar con estas agresiones es terminando con sus vidas.

Años atrás era muy común que los niños y jóvenes más grandes en estatura, los de mejor situación económica y los más adultos fueran quienes abusaran de los más pequeños, los de escasos recursos y los más jóvenes, quienes al verse indefensos recurrían a un hermano mayor o a un compañero más grande que ellos para que los defendiera de los hostigamientos que eran empleados por los abusadores; hoy en día no existen discrepancias de ningún tipo para hacer bullying, los niños y jóvenes ricos contra los ricos, pobres contra ricos, pobres contra pobres, ricos contra pobres, grandes contra chicos, chicos contra grandes, grandes contra grandes y chicos contra chicos, niños contra niñas, niñas contra niños, mejor dicho “Todos contra todos”.

Lo peor es que ahora no se recurre ni a compañeros más grandes, ni a hermanos mayores, ni a padres de familia, ni a maestros, a nadie… los niños y jóvenes de ahora son unas personas que se ahogan con sus problemas, se tragan todos los insultos, abusos, hostigamientos, aislamientos o cualquiera que sea el abuso del que sean víctimas; solo encuentran refugio en el internet, en las redes sociales, en la televisión y lastimosamente muchas ocasiones vemos a nuestras víctimas metidas en el mundo de las drogas, el cigarrillo o el alcohol y en el peor de los casos: en el suicidio.

Si comparamos los victimarios de años anteriores con quienes fueron sus víctimas, nos encontramos un panorama no muy favorable para los abusadores: Las víctimas hoy en día son profesionales a los cuales deben recurrir sus antiguos victimarios, son personas exitosas que no se dejaron vencer por las adversidades y con esfuerzo lograron sus metas, a pesar de tener personas que estaban abusando de ellos durante la época escolar, ya fuera física, mental o verbalmente; caso contrario de los abusones, quienes se encuentran desempeñando oficios no muy favorables, como lo son la albañilería, la conducción de vehículos de carga y diferentes funciones que son desempeñadas por personas que nos buscaron lograr sus metas, pues se dedicaron a estar en la “vagancia” durante el bachillerato y no quisieron estudiar más. Las víctimas de bullying en lugar de ir avanzando en los mecanismos y las formas para superar el abuso y el matoneo por parte de sus compañeros, considero que van en retroceso y se están dejando opacar cada vez más por los abusadores.

En Colombia, el congreso de la república aprobó la ley en contra del bullying la cual es la 1620 del 15 de marzo de 2013, pero lastimosamente no en todos los planteles educativos del “País del sagrado corazón” se ha divulgado aún esta nueva ley que podría ayudar a disminuir el acoso escolar, ¿será que los docentes a veces también son cómplices del matoneo? O ¿será que también tenemos docentes acosadores y abusadores? ¡Claro que los tenemos! y si no promovemos entre todos la divulgación de esta ley y si no concientizamos a nuestros niños y jóvenes de que el matoneo y el abuso se pueden detener, jamás terminarán las noticias tristes de que nuestros jóvenes están siendo asesinados por matoneo y que nuestros jóvenes se están suicidando por culpa de un problema social, que no es tan moderno, solo que ha evolucionado en sus abusos e involucionado en cuanto al pensamiento de sus víctimas y se llama BULLYING.

Escritor: Alejandro Caro Montoya

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