EL CUIDADO DE SÍ

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La presente ponencia presenta los avances teóricos del proyecto titulado Sujeto Educativo en Colombia (saberes, controles) una genealogía de las estrategias y técnicas entorno a la constitución del sujeto , el cual se fundamenta en los avances teóricos y metodológicos de la obra de Michel Foucault en la última de etapa de su pensamiento, es decir, en lo que se conoce como “el último Foucault” donde luego de trabajar la problemática del saber y el poder se ubica en el estudio de la ética y el sujeto.

El escrito aborda inicialmente el concepto de cuidado de sí, sujeto y ética en las obras: La hermenéutica del sujeto, el coraje de la verdad, el gobierno de sí y de los otros, las tecnologías del yo, historia de la sexualidad II y III, se aborda el último periodo de su producción teórica que cronológicamente puede ubicarse desde 1970 hasta su muerte en 1984 cuando esperaba culminar su obra Historia de la sexualidad que estaba proyectada en seis tomos, de los cuales solo se publicaron tres, pues Foucault ordenó no publicar escritos póstumos sin su revisión final. Se rastrean las categorías y la conceptualización que ha hecho de sujeto, ética y la noción del cuidado de sí y su posible utilización en las prácticas filosóficas contemporáneas que posibiliten nuevos abordajes de los ámbitos educativos contemporáneos.

En esta ponencia abordaremos la noción de cuidado de sí como categoría de análisis, ya en futuras ponencias abordaremos las nociones de sujeto, ética. romano, cristianismo, prácticas. Como se mencionó la investigación aborda la perspectiva de Foucault y en el rastreo de algunas categorías de análisis que permiten pensar el campo educativo y pedagógico en la formación y constitución del sujeto ético, dicho rastreo conceptual se realizó utilizando fichas temáticas, fichas analíticas, categorización de la obra y de la información del Foucault del momento ético o del sujeto, así como el análisis de las relaciones subjetivas en la escuela, los sistemas pedagógicos y éticos que configuran al sujeto educativo

De manera que centra su preocupación por la cuestión de la subjetividad, por las técnicas, ejercicios y prácticas de sí, entorno a la constitución ética del sujeto, “y es que en este momento, Foucault va a retomar toda su trayectoria anterior, releyéndola ahora desde el problema del sujeto, y dotándola de un sentido retrospectivo que afilia su agresividad y multiplica sus posibilidades”(Foucault, tecnologías del yo,1990, p, 21), por tanto la investigación sustentada en el momento ético de la obra del autor hace que la misma sea novedosa ya que permite pensar en las implicaciones para la educación con respecto en la educación del sujeto, el proyecto en su parte práctica trabaja con jóvenes estudiantes de primer semestre de la universidad y se pretende explorar la experiencia personal de constitución ética de su ser como sujetos, partiendo de sus propias experiencias de vida escolar, para determinar cuáles son las prácticas de libertad, prácticas de cuidado, ejercicios sobre sí mismos, que construyeron en relación ambientes educativos experimentados.

Hay que abordar tres momentos históricos importantes y que son objeto de estudio tanto por parte del autor, como por la presente investigación, y que son definitivos para comprender la constitución ética del sujeto y que marcan la pregunta central ¿Qué nos hace ser lo que somos?, estos momentos y que cronológicamente determinan maneras distintas de construcción del sujeto son: el momento platónico, el momento helenístico-romano y el momento cristiano, considerando en cada uno de estos la noción de cuidado de sí, sujeto y de ética.

Empezare por considerar los conceptos claves para el desarrollo de esta disertación el cuidado de sí que significa una preocupación por sí mismo, por el autocuidado, como una práctica de libertad que pretende la constitución del sujeto, el cuidado de sí es también el cuidado del alma esta no entendida como sustancia sino como una actividad, como una actitud frente a sí mismo, frente a los otros y frente al mundo, es una manera determinada de considerar las cosas, de estar en el mundo y de entablar una serie de relaciones con el otro, el cuidado de sí implica convertir la mirada, es decir, llevarla del exterior al interior, en suma podría considerarse que el cuidado de sí encierra una serie de acciones que uno ejerce sobre sí mismo y que tienen como fin la transformación, modificación, del sí mismo.

Sujeto, que no es entendido como una sustancia sino como una forma, es decir, que no es siempre el mismo, sino que se transforma, que se configura dependiendo de la época de los cambios que surjan alrededor del él, que se construye desde diversas prácticas, ejercicios y experiencias. La ética no se concibe como una disciplina como moral, ni tampoco como una regla religiosa, sino como un ethos, es decir, como la manera en que el sujeto se constituye como sujeto de acción moral.

Para el trabajo de investigación, el cuidado de sí, el sujeto y la ética pretenden abordarse desde su posible utilización de las prácticas filosóficas contemporáneas que posibiliten nuevos abordajes de los ámbitos educativos contemporáneos, para eso tenemos que partir de los avances teóricos referidos a los momentos filosóficos arriba mencionados, (platonismo, helenismo romano, cristianismo).

La investigación propone y se piensa dentro de la naturaleza y la historia de los sujetos quienes se involucran dentro de una dinámica de construcción individual y social, que se puedan pensar dentro de un espacio ético que los permiten reconocerse como sujetos de acción moral que permitan realizar prácticas de libertad (dentro de las conductas) y del cuidado de sí, espacio político que permite a los sujetos pensarse como agentes de poder y de relación con los otros y desde un espacio epistemológico las diversas formas de saber que permiten a los sujetos adentrarse sobre las formas de conocer la verdad y constituirnos como sujetos de conocimiento. La finalidad de la presente investigación es analizar las categorías propuestas que permiten explicar la constitución de los sujetos y cuáles de esas categorías son utilizadas en el ámbito educativo y pedagógico, y como han venido convirtiéndose en formas de creación de nuevas maneras de hacer escuela, sujetos y nuevos formas de aprendizaje. Para el interés de este trabajo se profundizará el concepto de cuidado de sí.

El cuidado de sí y el momento platónico Castro, p, 29) por tanto la filosofía antigua griega no solo aporta referentes éticos y políticos importantes, sino que también permite analizar la constitución del sujeto mediante las relaciones que establece consigo mismo y con los otros, a través de una serie de ejercicios y prácticas espirituales que lo configuran, lo transforman y lo construyen como sujeto para este caso como sujeto ético.

Tomaremos a Platón como ejemplo histórico de la cultura del cuidado de sí que a través de los diálogos socráticos fundamenta la necesidad de ocuparse de sí mismo y constituirse como sujeto mediante una dimensión política especialmente, ya en la Academia los discípulos aprendían el arte de la retórica y entablaban diálogos permanentes con sus maestros los cuales persuadían a sus alumnos por medio de preguntas que incluso a veces no tenían respuesta, el dialogo o el ejercicio dialectico era una práctica consigo mismo y con los otros, de este modo el cuidado de sí era al mismo tiempo el cultivo del alma por medio de la dialéctica “por medio del comercio de la palabra viva, por la conversación diaria, que supone una vida común, organizada con vistas a fines espirituales, de este modo la filosofía no puede llevarse a cabo sino mediante una comunidad viva y el dialogo constante entre maestros y discípulos en el seno de la escuela (Hadot, 1998, pág. 68) , es así como el cuidado de sí es un ejercicio en el cual se reconoce el otro por medio de sí mismo.

El Alcibíades I, el diálogo que la antigüedad no duda en atribuir a Platón, es tomado por Foucault como el punto de partida de la tradición de la epiméleia heautoû, del cuidado de sí mismo; la primera gran emergencia teórica del cuidado (Foucault, Hermenéutica del Sujeto, 2001), el diálogo retoma una discusión de Sócrates y Alcibíades un ilustre ateniense que nace en el año 451 a.C. quien se distinguió por su extraordinaria belleza, por ser nieto del poderoso Pericles, pero quien fuera educado por un esclavo lo cual, lo puso en desventaja con otros poderosos, como, los espartanos y los persas, además de su creciente interés por gobernar a la gran ciudad griega pero que carecía de la educación adecuada y además él, no se preocupaba por sí mismo, el diálogo trata tres temas principales que tienen relación con el cuido de sí el primero es la preocupación política, la preocupación por la educación y la preocupación por el cuidado de sí mismo, para los griegos el cuidado de sí mismo era más que un simple principio, era una regla, la cual conducía la vida en todos los aspectos, el cuidado de sí era el arte de la existencia.

Retomando el diálogo, uno de los problemas centrales era el déficit pedagógico “la educación ateniense era incapaz de asegurar el paso de la adolescencia a la adultez, incapaz de asegurar y codificar ese ingreso en la vida” (Foucault, 2001 p, 96) lo cual nos conecta con la preocupación platónica de la Academia sobre esa relación política, es decir, por el afán de los griegos de conducir la ciudad de gobernar a los otros, pero dejando tal vez de lado el propio gobierno de sí mismo, a través del diálogo como manera pedagógica de constitución de sujetos exige un grado espiritual que tiene como finalidad la transformación del yo, por eso Sócrates diserta con Alcibíades sobre la importancia de cuidarse, conocerse a sí mismo para así poder gobernar a los demás “la importancia pedagógica de Sócrates, era que atribuía una importancia especial al contacto viviente con los hombres, es una educación por medio del contacto vivo y del amor, la educación por tanto se hacía en el seno de una comunidad, de un grupo un círculo de amigos” ( Hadot, p, 72).

Es imposible detallar toda la influencia que tienen Platón y Sócrates para la filosofía y la pedagogía, así que solo consideraremos la importancia del diálogo como una manera por medio de la cual los sujetos entablan una serie de relaciones cuya finalidad es la constitución de ellos mismos, la Academia platónica más que sitio físico de aprendizaje de valores políticos era una comunidad espiritual de aprendizaje cuya finalidad era la formación de hombres nuevos, libres e iguales, por tanto el ejercicio dialéctico exigía un grado elevado de ascesis una trasformación de ellos mismos. Hasta aquí se podría concluir que el cuidado de sí para la Grecia Antigua estaba exclusivamente relacionado con la política y con el deseo de gobernar a los otros despreocupándose por completo de gobierno de sí mismo.

78), de ahí que lo fuerte del diálogo es la transformación interior que provoca. alumnos, las cuales tenemos que analizar como componentes que determinan una experiencia escolar, podemos citar por ejemplo que tipo de relaciones establecen con la música, la lectura, si hay componentes religiosos, económicos, tecnológicos, que los hacen ser lo que son, hasta aquí podemos inferir, que las relaciones que él sujeto establece consigo mismo es lo que podemos denominar ética, que es la problemática central que nos compete.(Foucault, Tecnologìas del yo, 1990, pág. 25), esa pregunta hace referencia a la constitución ética dentro de un momento determinado de la poder pero también de una categoría denominada tecnología que no es otra forma de uso en donde los sujetos son sometidos y moldeados dentro de determinados patrones sociales, en el ámbito educativo pensar sobre cuáles son las tecnologías que movilizan diferentes maneras de análisis sobre la construcción del sujeto y estudiar así mismo las diversas prácticas tanto discursivas como no discursivas que constituyen el dispositivo pedagógico.

El cuidado de sí y el momento helenístico Romano romano, abarca el periodo de la historia griega que inicia en el periodo de Alejandro Magno hasta el imperio romano, cronológicamente abarca siglo IV a.C. hasta el siglo I a.C. con las expediciones de Alejandro, Grecia comienza a descubrir la inmensidad del mundo. Para Foucault este periodo es la verdadera edad de oro de la cultura de la inquietud de sí, representadas quizá en las escuelas epicúreas, estoicas y cínicas quienes se enfocaron en el cultivo del sí mismo por medio de la Hadot, 1998, pág. 111).

Ha llegado el momento del sujeto, de su constitución como sujeto ético, por su propio cuidado, vemos aquí una ruptura con el pensamiento platónico, cuya preocupación era la preparación para la vida política, ya en el periodo helenístico-romano la preocupación de sí era un principio universal “uno debe abandonar la política para ocuparse mejor de sí mismo” (Foucault, 1990, pág. 67), el imperativo era el yo, en el cual deben girar los principios éticos del cuidado a través de una serie de ejercicios espirituales como la meditación, la escritura de cartas, la lectura, el yo aparece como el objeto por el cual uno se desvela, la cosa por la que hay que preocuparse y también –y esto es capital- como el fin que se tiene en vista cuando uno se preocupa por sí mismo” (Foucault, 2001, pág. 91), en suma el objeto ya no es la cuidad sino una autoafirmación del sí mismo, abordaremos estos más adelante.

Otra gran diferencia entre los dos periodos hasta aquí mencionados es que en el la época platónica la inquietud de sí se abordaba en un momento especifico de la vida, en el paso de la adolescencia a la adultez cuando se comenzaba a romano, el cuidado de sí debía ejercerse a lo largo de toda la vida, cuando se es joven y cuando se es viejo, el cultivo del alma era una preocupación constante, los estoicos son un ejemplo de ello.

Es definitivo abordar ahora las escuelas filosóficas florecientes en este periodo pero enfatizando en el campo pedagógico dirigido hacia el cuidado de sí como manera ética de construcción del sujeto, entre ellas encontramos al estoicismo y al epicureísmo, que marcan diferencias enormes con respecto al platonismo, los métodos de enseñanza, aquí tratados, dejan ver diferencias de finalidad en cuanto a formación de los sujetos, en Platón, la enseñanza tendía a pensar en las transformaciones políticas y en la formación de ciudadanos, para esto se valían de los ejercicios retóricos, y dialecticos, mediante el dominio de la palabra, la idea era formar dirigentes políticos pero también filósofos mediante los principios de la ciencia del gobierno y además que cultivaran el alma, la parte intelectual dejando de lado las apariencias que puedan causar los sentidos, y preparándose para la muerte que no era otra cosa que el desprendimiento del alma del cuerpo que causa males al alma, la formación filosófica también se dirigía al autogobierno, a través de los ejercicios de pensamiento para lograr esto era indispensable el dialogo entre discípulos y maestros, según era tradición en la academia y también para Sócrates cuya enseñanza se realizaba con amor y en una comunidad de amigos,.

En el epicureísmo y en el estoicismo, la enseñanza era más de tipo deductivo, es decir, partir de los principios para llegar a las consecuencias de esos principios, la enseñanza epicúrea se iniciaba con la memorización de pequeños discursos o lecturas breves por ejemplo de la doctrina de Epicuro, lo esencial era la memorización de los antiguos, sin omitir detalle y lo esencial de los dogmas de la escuela, una particularidad es que la enseñanza estoica y epicúrea estaba dirigida a todo aquel que quisiera recibir alguna instrucción de este tipo, lo cual la hace popular, a diferencia del platonismo y el aristotelismo cuya enseñanza solo llegaba a las elites a los que pudiesen emplear su tiempo libre para estas prácticas, la formación filosófica tenía como finalidad que fuera un modo de vida que pusiera en práctica su fundamento así no desarrollara ninguna producción escrita u oral propio de un discurso filosófico.

Otra escuela filosófica es la cínica, Rompían con toda forma de vida aceptada por la sociedad y defendían la simplicidad de la vida, “la ruptura del cínico con el mundo es radical” (Hadot, 1998, pág. 123), rechazaba todo aquello a lo que la sociedad aceptaba como reglas elementales para vivir en sociedad, no hace ningún caso a las normas sociales, desprecia el dinero, no busca ninguna posición estable en la vida, eran no ciudadanos, vivían al día, eran fieles practicantes de la libertad de palabra (parrhesia), para que el individuo pueda a su vez decir la verdad sobre sí mismo y constituirse como sujeto que pronuncia la verdad acerca de sí (Foucault, El Coraje de la Verdad, 2010, pág. 25), está noción de parrhesia se arraigaba originariamente en la práctica política y a la problematización de la democracia y se derivó a continuación hacia la esfera de la ética personal y así mismo la constitución del sujeto moral, (Foucault, 2010, pág. 26) a pesar de todo esto se reconoce que su escuela había una relación estrecha entre discípulos y maestros, y la antigüedad no duda en atribuir al cinismo como una filosofía pero en la que el discurso filosófico se reducía al mínimo, La filosofía cínica es únicamente una elección de vida, la elección de la libertad, o de la total independencia (autarkeia) con respecto a las necesidades inútiles, el rechazo del lujo y de la vanidad (tuphos). (Hadot, 1998, pág. 124), para el cínico la forma de vida debe ser animal es decir, natural desprendiéndose de toda forma de vida civilizada, las convenciones de la civilización, así como las cosas materiales el lujo debilitan el cuerpo y el espíritu, los ejercicios cínicos consistían en una preparación para soportar el hambre, la sed, la inclemencias del tiempo, a fin de adquirir libertad, independencia, la tranquilidad del alma, el cuidado de sí implica la búsqueda de la libertad por encima de todas las convenciones, normas y reglas de tipo social, moral.

Pero lo que en este momento quiero subrayar es que “cito la hermenéutica del sujeto “la preocupación por sí mismo se convirtió en un principio general e incondicional, un imperativo impuesto a todos, todo el tiempo y sin condición de estatus… uno se ocupa de sí mismo, lo hace para sí y se erige como fin” (Foucault, 2001, pág. 91). Recordemos que la importancia del cuidado de sí como condición ética de constitución de sujetos, radicaba como primera instancia en el dialogo como Foucault, Tecnologìas del yo, 1990, pág. 69).

Esa mirada de sí en el interior necesitaba de la práctica de ciertos ejercicios espirituales que se hacían con el fin de purificar el alma y el cuerpo, entre ellos tenemos el examen de conciencia que después retomaría el cristianismo, los ejercicios de memoria, el recuerdo de todas las actividades que se realizaban durante el día y la noche, la interpretación de los sueños, las cartas a los amigos entre otros pero citamos quizá el ejercicio más importante el recuerdo de los muertos, que era visto como un tipo de encuentro con los dioses, además que servía para “despertar en el alma una inmensa gratitud por el maravilloso don de la existencia” (Hadot, 1998, pág. 141).

Puesto que estos son los ejercicios espirituales practicados en el Helenismo-romano, tendremos que pensar sobre cuáles podrían ser los ejercicios espirituales contemporáneos que podrían servir para la constitución del sujeto en la escuela, diríamos por ejemplo, que algunos ejercicios pueden ser la dimensión creativa, la imaginación, la comunicación con los otros, el uso de la palabra, la lúdica no como juego sino como experiencia de sí, los ejercicios de escritura, en suma lo que nos interesa ahora es ¿Cómo educar para las prácticas de libertad en la escuela?, esto abarcaría ya un trabajo práctico más profundo que aún no se ha abordado del todo. El cuidado de sí y el momento cristiano Foucault, Tecnologìas del yo, 1990, pág. 80).

El cristianismo además de ser una religión de salvación impone una serie de ejercicios y prácticas muy estrictas, una serie de obligaciones con el fin de aceptar decisiones autoritarias, el sujeto debe asumir ciertas reglas de vida además de tener la obligación de conocer quién es, de reconocer que está pasando dentro de sí, de reconocer sus pecados públicamente, el cristianismo que fue adoptada como una filosofía, como revelación completa del logos (Dios), la que «nos enseña a conducirnos de manera que nos asemejemos a Dios y a aceptar el plan divino como principio directivo de toda nuestra educación». (Hadot, 1998, pág. 259), una de las consignas cristianas era que entablaban un modo de vida, era la imitación de Cristo, mediante el ejercicio espiritual de la contemplación, estar en contacto permanente con Dios.

Lo que podemos decir del cristianismo es que no es una forma pura de enseñanza del cuidado, sino que esta adopto premisas y posturas de algunas escuelas filosóficas, como el platonismo, estoicismo, y adopto para sí algunos ejercicios espirituales, lo que paso es que la filosofía se convirtió en sierva y esclava del cristianismo, lo cual es grave ya que solo es ahora una forma de discurso teórico no un modo de vida, que la encontramos todos los días en los colegios y universidades reducida a su más mínima expresión, la filosofía ya no es la que enseña a que es necesario transformarse a sí mismo sino es el cristianismo, que la redujo a simples manuales escolares la cual los profesores usan para repetir posturas y corrientes pasadas, sin escudriñar en su verdadero sentido en el arte de la existencia.

La pedagogía cristiana es una forma de escolástica “Es necesario reconocer que existe una oposición radical entre la escuela filosófica antigua, que se dirige a cada individuo para transformarlo en la totalidad de su personalidad, y la universidad, cuya misión es otorgar diplomas, que corresponden a cierto nivel de conocimiento objetivable” así como el trabajo del maestro que no es otro que recargar al alumno de fotocopias, exámenes, calificaciones sin ninguna función sobre el sujeto, no busca su cuidado, no busca transformar sus prácticas, es la filosofía que queda al servicio de las convenciones sociales y del mercado.

Conclusiones:

La pregunta ontológico histórica por nosotros mismos, nos lleva a pensar en cómo ha sido el transito del sujeto por las diferentes épocas, momentos, es una pregunta por el ser en sí mismo en él momento en que vive, y en como entonces, ubicar al sujeto contemporáneo, en cómo se configura esté en un mundo regido por la comunicación y los avances tecnológicos, y por las luchas individualistas que constituyen sujetos de cierto modo, la preocupación pedagógica debe ser en la constitución ética del sujeto y en como él transita por el momento presente.

Se trata así mismo de pensar de otro modo una consigna más de Foucault, es decir, interiorizar nuestros pensamientos, nuestras prácticas, y nuestro ethos que no es nada distinto al modo de comportarnos con nosotros mismos como con los demás. En suma, es pertinente decir que la investigación gira alrededor del cuidado de sí como una de las grandes categorías aquí analizadas, que se convierte así mismo en un concepto fundamental que pude ser ampliamente tomado como un imperativo de constitución de sujetos éticos en la escuela, es decir, que está noción permite desde las prácticas contemporáneas como el dialogo por ejemplo, determinar cómo se relacionan los jóvenes con otros en el entorno escolar.Otra finalidad de la investigación.

Es que los sujetos logren hacer y desarrollar prácticas de libertad, tales prácticas las podemos definir como un ejercicio sobre sí mismos como la lectura, la escritura, así como las relaciones subjetivas que se tejen entre los sujetos y que logren la transformación del yo. También puede concluirse, que el abordaje de la investigación desde la perspectiva y pensamiento de Michel Foucault trasladado a el ámbito educativo y pedagógico, (ya que es bien sabido que el autor nunca profundizo el tema educativo), si podemos rescatar algunas obras y postulados como el cuidado de sí que nos permiten pensar la problemática ética de constitución de sujetos en la escuela, así como las prácticas escolares que buscan formar o construir determinado tipo de sujeto.

Con esto podemos dar por terminado a grandes rasgos la finalidad de la investigación que no es otro que el problema de la constitución de sujetos en la escuela, mediante prácticas de libertad que los conduzca a transformarse a sí mismos, me limito en consecuencia a los resultados prácticos que arroje el trabajo con los jóvenes de la UPTC, relacionados a su experiencia escolar, así como continuar con el trabajo teórico de las obras arriba mencionadas siendo consciente que no es fácil el trabajo que me propongo, pero que sin duda es oportuno desarrollar como un posible aporte al campo educativo y pedagógico.

Referencias Bibliográficas

Castro, E. (s.f.). El Vocabulario de Michel Foucault.
Foucault, M. (1990). Tecnologìas del yo. Barcelona: Paidos.
Foucault, M. (2001). Hermenéutica del Sujeto. México: Fondo de Cultura Económica.
Foucault, M. (2010). El Coraje de la Verdad. México: Fondo de Cultura Económica.
Gómez, L. ,. (Vól 37). Foucault, y el Análisis sociohistórico: sujetos saberes e instituciones educativas. Educación y Pedagogia, 53-68.
Hadot, P. (1998). ¿Qué es Filosofía Antigua? México: Fondo de cultura económica.
Runge Peña, A. (Vól 37). Foucault o de la revaloración del maestro como condición de la relación pedagogíca y como modelo de formación. Una mirada pedagógica a la Hermenéutica del sujeto. Educación y Pedagógia, 218-232.

Escritor: BIBIANA ALEXANDRA GONZALEZ VARGAS