EL ROL DEL PSICOPEDAGOGO EN LA ADOLESCENCIA

Constantemente se escucha  por parte de la sociedad que la adolescencia es una de las etapas más complicadas de la vida y a su vez con frecuencia en la calle o en los colegios donde se desarrolla el rol de orientador se escucha a los padres dirigirse a los docentes y decir con voz angustiada  “nos faltó mano dura con nuestros  hijos”  o mejor aún “este niño se me salió de las manos no me hace caso”, estos son algunos de los pocos comentarios que pueden llegar a los oídos de un orientador,  profesor o persona del común haciendo referencia al comportamiento de los adolescentes.

 Pero, ¿realmente que hay detrás de todo esto?, se podría decir  que detrás de estas palabra o comentarios hay una mala orientación por parte del contexto en el que se desarrolla el adolescente, fácilmente se puede encontrar a un adolescente que se están enfrentando a cambios físicos, cambios psicológicos, cambios sociales y cambios emocionales (los más comunes)  y junto a estos cambios,  padres, docentes y parte de la sociedad que no saben qué hacer o cómo actuar ante la situación que se está presentando.

Entonces es aquí donde se presentan dos situaciones diferentes la primera hace referencia al adolescente en contra de la sociedad y la segunda es inversamente proporcional a la primera si hablamos en términos matemáticos,  la sociedad en contra del adolescente,  si desarrollamos la ecuación encontramos lo siguiente: un adolescente que no entiende lo que pasa en su cuerpo, mente y a su vez este joven se enfrenta en una lucha contra su nuevo “yo” o como comúnmente lo llamamos su adolescencia,  y a este adolescente le sumamos  una sociedad que no entiende cómo este está pensando, lo que está sintiendo  y  que considera  esté debería  comportarse a imagen y semejanza de sus criticador,  da como resultado  un adolescentes que fácilmente va a ir en contra de la sociedad que lo rodea, por el simple hecho de no ser entendido.

 Basados en esta pequeña realidad el paso a seguir es buscar ayuda profesional y se cuestionan  ¿ ACASO, NECESITAMOS UN MANUAL PARA ENTENDER A LOS ADOLESCENTES?, y la respuesta a esta pregunta,  es buscar ayuda de expertos, libros y profesionales, para lograr entender a sus hijos, pero realmente lo que se necesita es aprender primero que todo a escuchar a sus hijos y segundo desarrollar  las habilidades sociales, pues con ellas   podemos evitar muchos de los problemas que hoy en día son considerados como los comportamientos normales de  los adolescentes (hurto, drogadicción, embarazos a temprana edad, entre otros,).

No es extraño reafirmar que los adolescentes de hoy en día han modificado las habilidades sociales a su forma de ver el mundo, para ellos es normal que él no saludar sea  una habilidad, lo mismo que maltratar a sus compañeros, y no es raro ver que  los castigos nunca son lo suficientemente buenos para enseñarles cómo  se deberían comportar ante la sociedad, la falta de atención que ellos ponen al hablar de un tema es algo  que  llega a frustrar al adulto, pero ni hablar del desorden e irrespeto que hay dentro del salón de clase, esto  es aún más agobiante para el docente que para cualquier otra persona.

Es aquí donde aparece el orientador quien realmente se termina de formar como profesional al demostrar  que no hay reto educativo al que no pueda enfrentarse, si este de forma previa  se ha preparado teóricamente, es capaz de llevar esta teoría a la práctica y esta experiencia con adolescentes generan un bien para la comunidad, se llega a pensar   que el papel que  está jugando en  psicopedagogo en la educación es muy importante para la sociedad.

La  función del psicopedagogo en la educación es de  vital  importancia, ya  que apacigua todos los rines de boxeo que se puedan presentar en una sociedad,  aconseja, guía y corregí si es necesario, siempre con la esperanza de estar haciéndolo bien, de no ser así la misma sociedad es la  encargada de cobrar la falta de compromiso de un educador pues siempre la responsabilidad cae sobre los directivos de las diferentes instituciones.

Un orientador por lo general orienta su trabajo en desarrollo o entrenamiento de  habilidades sociales lo cual visto desde un punto de vista social  es algo complicado ya que el entrenar en habilidades tiene como objetivo hacer a una persona socialmente competitiva, pero competitiva en cuanto a su comportamiento, a su forma de comunicarse, de respetar y hacerse respetar,  es más complicado cuando se trabaja con una sociedad donde  los maltratos, la  mala vida,  las costumbres hacen que el respeto se pierda y a esto se le suma que la  única ley que existe es la ley del más fuerte y  a su vez,  así como es de complicado es muy gratificante esta labor y este entrenamiento, sobre todo cuando  se  centra la atención en un solo objetivo ayudar a que la persona valore su forma de vida y su entorno social.

 Por esta razón este escrito va dirigido a aquellos docentes u orientadores que día tras día enfrentan el duro trabajo de guiar y formar al ser humano que atraviesa la etapa adolescente y quien no sabe exactamente que espera la sociedad de él o aun peor está teniendo una lucha contante contra su propio yo, su entorno social, emocional y sus diferentes cambios físicos.

 Recordemos como docentes que en nuestras manos esta orientar buenos procesos, ayudar a solucionar conflicto y sobre todo aprender a escuchar y mirar a nuestro alrededor.

Escritor: laura Lorena soto ballesteros.

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