IMAGINACION

La imaginación es uno de los motores que mueve a la humanidad, los grandes escritores han mostrado la capacidad de los seres humanos para crear ideas y elementos que permiten apartarse de este mundo cada vez más homogéneo y estandarizado, donde se privilegia más lo económico que lo social; personas como García Márquez, Borges, Rulfo, Kafka, entre otros, hacen parte de un grupo selecto que rompe con el molde y que tienen el privilegio de liberar su mente y hacer fluir sus ideas, para crear grandes y majestuosas obras de arte literaria, que sin lugar a duda han influido en la sociedad; en sus obras se refleja los sueños y pasiones que las personas desean vivir, o acaso ¿quién no se ha sentido en la piel de los protagonistas de estos textos y no ha vivido con ellos sus aventuras, temores, pasiones y otros tipos de sentimientos que sin lugar a duda rompe con nuestra realidad y nos transporta a ese mundo mágico de los Macondos o los Comalas y que nos hace sentir parte de éste?.

La imaginación es un poderoso artefacto inspirador y creador de sueños que llegan a mover el mundo entero, los grande genios se han servido de ésta para desarrollar sus grandes inventos ¿acaso los hermanos Wright no imaginaron alguna vez tocar el cielo mientras contemplaban su firmamento y se dejaban embelesar con sus amaneceres y noches de estrellas?, es evidente que el imaginar es lo que nos separa de las demás especies del reino animal; pero es claro y sin temor a equivocarse que los literatos ocupan un renglón importante en la formación de sujetos soñadores y transformadores de su realidad; ¿no fueron los libros de veinte mil leguas de viaje en submarino, vieja a la luna y viaje al centro de la tierra, los que inspiraron a científicos del mundo a tratar de cumplir dichas fantasías?.

Julio Verne hijo de la revolución francesa e industrial, se inspiró en ese mundo convulsionado que había puesto fin a un sistema político y económico feudal decadente y que dio paso a una generación de científicos y escritores que transformaron y a la postre cambiaron el mundo para siempre; sus obras e inventos eran el reflejo de una época de plena revolución e ilustración, el teocentrismo fue yuxtapuesto por el antropocentrismo, originando un palimpsesto que se edificaría sobre las antiguas ideas y que desencadenaría ver el alma desde la razón y no desde lo espiritual, ello obviamente produjo el rompimiento de las cadenas que impedían a los individuos poder imaginar más allá de lo visto y lo percibido.

La imaginación y la literatura son inherentes, forman la perfecta pareja que logra florecer lo mejor de la humanidad, son el mejor complemento que logran formar vida como el O y el H2O, su combinación crean mundos y personajes fantásticos que muchos quisieran vivir y que ha logrado su fase ulterior con el desarrollo del lenguaje y la escritura.

Cuando la raza humana logró desarrollar el lenguaje y la escritura su modo de vida no volvió a ser el mismo, al lograr plasmar las antiguas sociedades sus pensamientos en piedra, madera o papiro, no sólo dejaron un registro de su diario vivir sino también su legado para el mundo; sólo aquellas civilizaciones que lograron conseguir esto aseguraron un lugar en la eternidad.

La imaginación no hubiese logrado tener el impacto que tiene ahora si no se hubiera desarrollado el lenguaje y la escritura, desde la trasmisión oral a la escrita se sucedieron una serie de fases que permitieron salvaguardar sus tradiciones, primero de voz en voz y después se masificó cuando lograron crear los signos que permitieron plasmar lo dicho a lo escrito y es desde ese momento que la imaginación como la mujer y el hombre pudieron compartir sus pensamientos con otros de su misma especie y así florecer aquello que se llamó más adelante civilización humana.

Escritor: Danny Fernando Galindo Rodríguez