INCLUSIÓN EN PROCESOS DE APREHENSIÓN

En Colombia la educación es un derecho fundamental que se consagra así de manera constitucional en su Artículo 67, además, existen decretos adicionales que reglamentan la inclusión de colombianos al sistema educativo, independientemente de su condición física, cognitiva, motriz, psicológica, sensorial o neurológica, como lo estipula el decreto 366 del 9 de febrero de 2009, que en sus apartes hace claridad sobre el apoyo pedagógico que deben tener niños/niñas o adolescentes que posean dificultades mayores al resto de estudiantes, denominadas Necesidades Educativas Especiales(NEE), y que a su vez deben ser tratadas mediante adecuaciones curriculares.

En Colombia la educación es un derecho fundamental que se consagra así de manera constitucional en su Artículo 67, además, existen decretos adicionales que reglamentan la inclusión de colombianos al sistema educativo, independientemente de su condición física, cognitiva, motriz, aprendizaje haciendo uso de todo tipo de estrategias que apunten al desarrollo de habilidades de los educandos, sin embargo, en ocasiones la educación regular omite ciertos procesos que le permiten que cada niño/niña o adolescente aprenda acorde a sus capacidades y habilidades, es entonces cuando se debe hacer uso de las “adecuaciones curriculares”, que si bien se utilizan en otros países desde la década de los 50`s, apenas da sus primeros pasos en Colombia luego de la constitución del 91,cuando se establece el denominado Estado Social de Derecho, que permite garantizar los derechos considerados esenciales, generando mayor participación e inclusión de los ciudadanos, entonces, hoy por hoy el desafío en las aulas y después de que políticas internacionales sirvieran a Colombia como marco inspirador, se pretende eliminar todo tipo etiquetas y señalamientos de niños/niñas o adolescentes con NEE, ávidos de procesos de aprendizaje acorde a sus necesidades.

Una adecuación curricular nace a raíz de las Necesidades Educativas Especiales que niños/niñas o adolescentes presentan en su proceso formativo, y que deben ser abordadas a posteriori de su diagnóstico, entonces se habla de la forma como aprenden en el aula de clase los estudiantes, para empezar a realizar las modificaciones pertinentes acorde a los estándares, objetivos y currículo de cada institución, con la finalidad de promover la inclusión a todos los procesos.

Los estudiantes que presentan dificultades en sus procesos de aprehensión deben contar con una propuesta curricular que se adapte a sus necesidades y que permita identificar de manera acertada su diagnóstico o limitación, asignando profesionales que cumplan una función específica, estableciendo su nivel de competencia, su contexto familiar, sus aficiones, la manera de interrelacionarse, su necesidad educativa y hasta las herramientas que se van a utilizar para dar solución a la dificultad existente.

Esto va ligado al estilo de aprendizaje de los niños/niñas o adolescentes, ya que no es novedoso decir que todos los seres humanos aprenden de manera distinta, algunos son visuales, otros auditivos, otros kinestésicos, pero depende en gran medida del docente-formador para generar respuestas educativas a todas esas particularidades. Los estudiantes reciben la información del entorno circundante, la organizan y luego la utilizan de uno u otro modo, pero todos hacen dicho proceso de una forma diferente, lo hacen acorde a su capacidad cognitiva. Según Howard Gardner y su teoría de las inteligencias múltiples “cada ser humano posee ocho inteligencias, desarrollando una más que otras”.

Apoyado en lo que dice este psicólogo norteamericano y prestigioso docente de Harvard, la necesidad de generar adecuaciones curriculares es cada vez mayor, para optimizar resultados en el campo educativo y promover la intervención de mecanismos que ayuden a la población estudiantil con limitaciones visuales, auditivas, del habla u otro tipo de trastorno neurológico, a tener un aprendizaje significativo (Ausubel). Colombia va por buen camino en la intervención de las dificultades que se presentan a nivel educativo, sin embargo es necesario hacer mayor hincapié en las ayudas estratégicas para satisfacer las Necesidades Educativas Especiales (NEE), que no necesariamente son propias de poblaciones con limitaciones, también, entran en este grupo niños/niñas o adolescentes con potencial cognitivo excepcional, a quienes es necesario hacerles adecuaciones curriculares, entonces, es el educador/a quien propicia los espacios necesarios para una formación integral, basado en sus conocimientos y consciente de la vicisitudes propias de la práctica docente .

En la educación preescolar, básica primaria y secundaria el desafío será entonces generar mayor compromiso, formación y atención por parte de equipos interdisciplinarios (psicólogos, neurólogos, psiquiatras, reeducadores, pedagogos entre otros) , para afrontar problemáticas de inclusión y aprendizaje presentes en el aula, que tengan como finalidad la enseñanza de niños /niñas y adolescentes con NEE.

Autor: Daniel Villadiego M