Las Redes Sociales: Aliadas o enemigas.

Es fácil notar como el mundo actual ha crecido en los avances tecnológicos y cómo éstos se han hecho útiles, necesarios y para algunos, hasta  indispensables. Hoy día no portar un celular es sinónimo de desactualizado, “fuera de honda” o lo tildan de viejo Aguacatado; también se tomaría como una actitud sin gracia carente de actualización que podría salvarlo en un momento de apuros.

Es en estos dispositivos en donde se presenta el mayor tráfico en las redes sociales que tienen en suma conquista en las voluntades, tiempo y mente de millones de personas de todas las edades que las utilizan para su entretenimiento y comunicación. Años atrás, los servicios de comunicación se mostraban excelentes, didácticos, algunos tan costosos que solo pocos podían tenerlos, pero las capacidades de la mente humana hicieron que todo esto fuera pasando a un segundo plano transformando y actualizando cada invento primario en lo que hoy se conoce como tecnología inteligente. Se puede mirar, que no ha sido un avance muerto, falto de fuerza y acogimiento sino un paso mas para el crecimiento de la inteligencia de hombre y la comodidad del mismo.

Por consiguiente, se ha visto un masivo incremento en la aceptación de los nuevos sistemas de comunicación conocidos como redes sociales. Estas se han mostrado como una ayuda a la sociedad que necesita comunicarse y relacionarse entre sí de la manera más cómoda y económica posible de acuerdo a algún criterio (relación profesional, amistad, parentesco, etc.). Las investigaciones han mostrado que las redes sociales constituyen representaciones útiles en muchos niveles y que son uno de los mayores centros de atención de los jóvenes y adolescentes quienes son los más amplios consumidores de estos servicios electrónicos.

Estas redes empezaron con fuerza de aceptación en la sociedad por su manera fácil, didáctica y ágil de enviar y recibir mensajes, comentarios, fotos, videos, etc. Ellas, ayudan a sus usuarios a mantener una comunicación directa en tiempo real entre familiares, amigos, conocidos y más. Es ese lugar en donde se puede expresar libremente, integrar con otros, participar de lo que dicen u opinan, compartir de lo propio, tener contactos en cualquier lugar del mundo, viajar sin visas y atravesar fronteras de países remotos. Te brindan la oportunidad de un reencuentro con los que hace tiempo no conversas ni vez, con los tuyos. Útil para buscar pareja, negocios, nuevos amigos y hasta con los que menos deseas. Es por esto, que las redes sociales se han convertido en las aliadas preferidas de muchas personas para interactuar entre sí e iniciar, seguir o terminar cualquier tipo de relación.

Sin embargo, se ha podido observar cómo se está remplazando sutilmente las relaciones intrafamiliares. Muchos jóvenes han tomado estas redes como parte de su vida y  ahora ya no tienen tiempo ni voluntad para los suyos pero sí para los demás.  Es cierto que el hombre por naturaleza es un ser social que necesita socializarse, pero que sin darse cuenta esta mal interpretado el verdadero sentido de utilizar una red social. Se puede decir, por denuncias de los mismos Padres de familia, que la mayoría de los jóvenes pasan más el resto de su tiempo libre con el Celular o PC que con sus padres y/o resto de  familia.

Efecto que, en los padres, carece de importancia debido a la poca creatividad de llamar la atención de sus hijos con otros medios que sirvan de integración para el crecimiento colectivo de la familia y también la ausencia de disciplina. La vida juvenil de hoy se ha limitado al estudio o trabajo e inmediatamente al celular o PC. ¿Dónde están las relaciones sociales de la familia hoy día? ¿Por qué la mayoría de los estudiantes al llegar a casa, medio saludan y acto inmediato se concentran en las redes sociales encerrados en su cuarto?

Además de esto, de perder la voluntad de querer estar un rato con la familia por la mala administración del tiempo, muchos adictos a las redes ni se percatan de las necesidades de los propios, no se enteran viviendo bajo el mismo techo, de quien se enfermó, salió, viajó, de cómo es el estado emocional del resto de mi familia; pero si se está al tanto de cómo están los amigos y hasta personas que poco conoces pero que están conectados en la red. Las familias se están desintegrando lentamente; hay tiempo para las redes, pero no para la familia.

Aparte de esto, el peligro de no configurar bien la privacidad podría traer serios problemas, el riesgo a que suplanten la identidad, el aumento del ocio por la adicción que generan en los usuarios y el que puedan ser utilizadas por inescrupulosos que transforman a los usuarios en víctimas de acoso y abuso sexual, secuestro, etc. Por tal motivo, ¿se pueden constituir a las redes sociales como enemigas?  La respuesta está en entender quién tiene voluntad y quién no la tiene.

Una red social no se enciende sola, ni puede dominar la voluntad de ningún usuario, cada quien es dueño de sí mismo y decide qué hacer y qué no hacer; hasta cuándo estar en un lugar y hasta cuándo no; aun teniendo un horario reglamentario, cada quien puede romper dicho reglamento y partir del lugar esperando las consecuencias de sus actos en el futuro, es decir: posee libre albedrio. En fin, las redes sociales serán aliadas cuando los usuarios sepan dominar su voluntad de tiempo, disciplina y pensamiento y se constituirán en enemigas cuando se les permita destruir algo tan valioso como el tiempo para los tuyos y cuando se coloque en riesgo la integridad de si mismo, pero todo esto no dependerá de nadie más sino de los usuarios mismos.

Autor: Fray Ramos Benitez

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