LOS JUDIOS EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

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La segunda guerra mundial es la continuación de un conflicto que no tuvo un final muy claro, torpedeado por el Tratado de Versalles, en el cual, Francia, saldando deudas de vieja data, hace un acto de fuerza contra el moribundo Imperio Alemán, culpándolo de la gran guerra, imponiéndole unas condiciones leoninas, similares en muchos elementos, a los impuestos a finales del siglo XIX, por parte de los Prusianos a los Franceses, en la guerra Franco-Prusiana.

Este tratado significara la principal bandera de batalla de los Nazis, encabezados por su máximo líder Adolf Hitler, quien haciendo uso de los odios más viscerales de los alemanes, los lleva a una nueva conflagración mundial. Retomando elementos de la vasta mitología Germánica, utilizándola como argumento para hablar de una superioridad racial, de un fanatismo enfermizo y de una idea idílica, de un espacio vital para el pueblo germano, dentro de todo este proceso, se vieron enfrascados muchas personas, las cuales siguiendo ciegamente a su líder, cometieron las atrocidades más grandes de la historia del siglo XX, quizás de toda la historia de la humanidad.

El pueblo judío, será la principal víctima de toda esta violencia, ya que se puede afirmar que se encontraron en el lugar y en el momento menos indicado; Al iniciar la guerra, muchos judíos se encontraron a favor de la ideología Nazi, sobre todo los judíos más adinerados, ya que Hitler, les prometía a los alemanes un futuro muy prospero, romper los lazos, que asfixiaban a la economía Alemana, como el tratado de Versalles, reactivar la economía, a partir de la industrialización de Alemania, tomando como ejemplo, la política económica de Keynes, la cual estaba funcionando en Estados Unidos, pero adaptándola al pueblo Alemán, es decir a partir de la industria armamentista, impulsada por el estado.

Este ideal pronto se derrumbaría para el pueblo judío, ya que los planes para ellos serian muy distintos, el odio visceral de Hitler contra este pueblo, será materializado cuando se promulguen las leyes de Núremberg, las cuales insinuaban los primeros elementos de segregación racial, el señalamiento a los judíos, y sistemáticamente, el aislamiento, que en primera medida se les impuso, posteriormente se crearían los guetos, los cuales eran barrios o lugares designados por los Alemanes, para confinar al pueblo judío, poder utilizarlo como mano de obra y por supuesto, despojarlo de todos los bienes materiales que poseían, esto se prestó también para realizar toda clase de atrocidades contra esta población, las violaciones de los derechos humanos, el señalamiento y desprecio, por parte del pueblo Germano, la desintegración de las familias y un sinnúmero de cosas más.

Pero será con la llegada de las tropas Alemanas a Rusia, en la operación conocida como Barba Roja, donde se llegara al clímax de la miseria humana, en contra del pueblo Judío, ya que durante este proceso, los soldados asesinarían de manera sumaria a todo aquel que fuese señalado como enemigo o estuviese en contra del régimen Nazi, así como Judíos, socialistas, gitanos y algunas otras minorías. Estos soldados desalmados comenzaron a sufrir desordenes psíquicos y mentales, lo cual llevo a los oficiales nazis a solicitar una forma más eficiente de desarrollar su labor en el frente Ruso y en los demás lugares donde se desarrollaba la guerra, es así como se planteo la conocida solución final, consistente en confinar al pueblo judío en los campos de concentración, los cuales serian, para la gran mayoría de esta población, su destino final.

Estos campos de exterminio, fueron utilizados por los Nazis como laboratorios de la guerra, se habla de los experimentos llevados a cabo por algunos, mal llamados científicos, como por ejemplo Josef Mengele, o rebautizado el doctor muerte, algunos campos de concentración llevaban una serie de registros, similares a los registros mercantiles, equiparando a los seres humanos que llegaban a estos lugares, con una carga cualquiera, en algunos casos, apuntando como defectuosos, a los prisioneros que llegaban en muy mal estado de salud, otros, competían por la eficiencia en su proceso de desaparición de los prisioneros, utilizaron muchas técnicas para cumplir su macabro cometido, como las cámaras de gas y los hornos crematorios, estos últimos, utilizados para desaparecer toda evidencia que los pudiese inculpar. Es así como en este proceso se perderán alrededor de seis millones de vidas de judíos, disidentes políticos, minorías étnicas y cualquier otro grupo que callera en las garras de esta máquina monstruosa de destrucción, conocida como Nazismo.

Escritor: WILLIAM ALFONSO MARTIN MORENO

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