NO ES MALA EDUCACIÓN, ES MALA INSTRUCCIÓN

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Es sorprendente que Colombia aún siga revolcándose en el fango de las pruebas Pisa y es más, los educadores todavía nos preguntamos cómo Perú nos ha ganado la batalla para ser los últimos. Tal vez sea eso lo que necesita nuestro país, tocar el fondo de la olla. Llevo 12 años como docente y he visto en carne propia cuál ha sido siempre el problema: NOS ECHAN COMO SI NADA EL AGUA SUCIA. El problema es que ha nuestra profesión no la respetan, somos las mucamas del conocimiento. Así como un pueblo va a progresar, nunca. Es cierto, no debemos dejarnos opacar por los resultados, es cierto todavía estamos a tiempo y siempre empiezan las comparaciones y algunos de mis estudiantes me lo gritaban a voz en cuello: ¡PROFE, ESTAS SON MALAS! Y los son, pero no podemos seguir haciéndonos los de la vista gorda.

Como Ecuador si pudo, es muy fácil, el presidente Rafael Correa si entendió que la educación es la salvación del pueblo y si no creen crédulos mire también el ejemplo que nos brinda Japón y China, potencias que después de la segunda Guerra Mundial fueron acechadas por la pobreza extrema y que a punta de esfuerzo y formación ahora están donde están. Ecuador lleva 7 años comprometiéndose con la educación, allá, los indios, como piensan algunos, no le invierten millones de dólares a una guerra de niños de papi y mami. Pero aquí a quién le importa eso, si en los gobiernos de Uribe solo se pensaba en hacer la guerra; no sé, tal vez lo llevamos en la sangre de ibérico presidario que tenemos.

Nos encanta la sevicia. País donde el Ministerio de Educación es tomado por administradores de empresas, ingenieros industriales o algún que otro político de turno. Jamás se ha visto que el ministro o la ministra sean un pedagogo o una pedagoga certificada. Debemos entender que, hay personas, que se dedican a estudiar toda una vida para ser ministro de Educación. Pero no, siempre hay culpables y, ellos, son los maestros. Y por tal motivo, por el resultado de una prueba burocrática no se merecen, los pobres proferuchos, ese nefasto puesto. Y entonces los elegidos por voto popular dicen sin ningún gesto “es un campanazo de alerta”, “Colombia da 4.5% de aumento en el sueldo mínimo”, “Colombia es un país que se va fortaleciendo en lo económico” y hay sigue un gran etc., etc., etc.

¿Y dónde está la inversión en educación? Es bueno aclarar cuentas, haber, 47 billones contra un 25 billones de pesos nos dice a qué más se le invierte. Es matemática básica. Es muy triste ver cómo reciben personas de otros gremios donde en su gran mayoría no están capacitados para entender la problemática que vive a diario un niño, una niña o un adolescente. Es muy diferente ver los ejemplos clásicos que nos da el cine en FREEDOM WRITERS (Escritores de la libertad, 2007) o en DANGEROUS MINDS (Mentes Peligrosas, 1995), aquí debemos entender que sólo nos muestran lo bonito de las historias y, además, en estas películas nos recalcan muy a menudo que las personas que allí aparecen son dedicadas a lo que se proponen. Reitero, la transmisión de conocimiento no es para cualquier persona. Mas ese no es el problema, el problema es que VAMOS HACER CON LOS NIÑOS, como grita un personaje de lo Simpson en uno de sus capítulos.

La solución es más fácil de lo que creemos. 1. Debemos dejar de creer en los noticieros y todos sus programas secuaces. 2. La lectura, así suene a trillado, es la salvación, y lastimosamente está sin cultura no queda muy bien parada. 3. Hacer conciencia ciudadana como en días anteriores lo hizo Antanas Mockus. 4. Invertir más en las personas, dejar de despilfarrar dinero en guerras que nos lleva a ningún Pereira. 5. Entender conjuntamente que la educación es la que cambia las mentes. Un pueblo instruido no lo detiene nadie. 6. Y tal vez lo más importante, los colombianos y las colombianas debemos salir de esa ensoñación de que todo es gratis, y que esto entre más sea así, mucho mejor. Para lograr las metas se debe trabajar con las botas puestas, no esperando que los demás nos hagan el milagro.

Y para concluir, es trabajo de todos demostrar al mundo que Colombia es un país desarrollado y no en vías al desarrollo. La educación es la mejor herramienta. Lo otro es que dejemos de hacer cacería de brujas y buscar culpables. Lo mejor es instruir más a los que instruyen y así cambiamos esa pesadez de sentirnos colombianos.

Por: DAVID FLÓREZ REZTO

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