Pensar en internet es pensar el nuevo periodismo

El descubrimiento de cada uno de los medios masivos de comunicación a través de la historia siempre ha repercutido —en mayor o en menor medida— en la vida cotidiana de los seres humanos y en sus formas de transmitir y recibir información. Este fenómeno que comento, lo experimentamos de manera reciente con internet desde los noventas, y la manera como ha cambiado nuestra existencia aún nos sorprende. No imaginamos siquiera el potencial que todavía nos queda por explorar; ya no podemos concebir el futuro sin la red. Lo anterior se evidencia de manera tan significativa, que incluso varios especialistas se han cuestionado si oficios tradicionales y posicionados como el periodismo, deben repensar su profesión para adaptarse a las nuevas dinámicas que internet les propone.

¿El periodista debe continuar con su papel tradicional de ser el único encargado de generar la información; o debe reflexionar sobre su oficio, y darle cabida y la debida importancia, a la incursión de sus públicos en la formación de las noticias y de la agenda mediática? Este interrogante es nuevo por la condición que goza internet de ser un medio relativamente reciente. Antes de abarcarlo, hay que considerar primero que la característica fundamental de los medios tradicionales (prensa escrita, televisión y radio), es la forma unidireccional en la que transmiten la información. Esto es: el medio informa y el público solo cumple un papel que es el de receptor. Con internet esta dinámica se altera; el público ya no es solo receptor, sino que puede aportarle al mismo medio, retroalimentándolo. Ya no es de forma unidireccional sino en ambas direcciones. Esto quiere decir que pasan a ser medios de comunicación en vez de ser simples medios de información.

Gracias a lo anterior, se puede comprender de una manera más clara el desafío que internet le propone al periodismo. Con la red, los ciudadanos pasan a ser fuente de contenido, además, pequeñas empresas pueden entrar a competir en un mundo donde la información está monopolizada por grandes empresas que, en su gran mayoría, están atadas a intereses económicos que les impide ser independientes. Independencia sin la cual no se puede concebir el periodismo. Los resultados que esto genere desde ahora se vislumbran, pero con los años serán mucho más claros.

Pensadores como Gumersindo Lafuente y Andrés Azocar, profesores de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (Fnpi), opinan que, la industria del periodismo se enfrenta a nuevo escenario, no se puede pensar que se hace un buen periodismo sin tener en cuenta todo lo que está pasando en la red, y cómo las audiencias están convirtiéndose en creadores de contenidos.

María Teresa Ronderos, también maestra de la Fnpi, piensa que el periodista debe darle cabida a toda la incursión de sus públicos en la construcción de la información, para esto son propicios los espacios de opinión que se habilitan debajo de la noticia. Para ella, estos espacios deben tener unos filtros de decencia generalizada y unas reglas de juego muy claras; de resto hay que permitir libertad de expresión, y además que el público se modere a sí mismo.

Marta Ruiz, periodista de la Revista Arcadia, plantea que desde que Julian Assange fundó Wikileaks y filtró noventa mil documentos secretos sobre Afganistán, el australiano logró dos cosas en simultánea: “destruyó el paradigma de los secretos de la seguridad nacional, y sentó el precedente más importante de lo que será la relación de la prensa e internet en el futuro”.

Según estas personas dedicadas a cuestionar el oficio, señalan que el futuro del periodismo está en la red. Desde ahora se preguntan cómo debe ser esa transición de medio, formato y contenido para que esta profesión no se condene a una lenta y dolorosa extinción. Como dicta el enunciado Darwiniano, no sobreviven los más fuertes si no los que mejor se adaptan al cambio. Concebir periodismo fuera de internet es darle una muerte anunciada al oficio. Teniendo presente esto, se debe repensar la profesión, y así poderla adaptar a los desafíos que significa hacer periodismo en formato digital.

El periodismo ya no se hace únicamente cerca de los políticos o de los entes del poder; se hace con los lectores, los ciudadanos y las calles. Y si internet permite una dinámica diferente a la convencional, (es decir una interacción y una comunicación directa con el público y con la noticia), esto no debería ser un obstáculo, todo lo contrario, el periodista debe aprovecharse de ello para dar una información cada vez más completa, más veraz, más vívida.

Escritor: Felipe Ramírez Valencia

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