¿QUIEN SOY YO?

 Mi historia comienza en una vereda de un pueblito llamado Junín Cundinamarca, allí llegue a este mundo con la ayuda de la popular comadrona o partera, algo normal el en las veredas de la región del Guavio, no era una hija deseada, más bien fui un motivo de vergüenza para mi madre, quien me abandono apenas cumplió su dieta de parto…En los brazos de mi abuela alimentada con agua de panela mezclada con leche y yerbabuena logre criarme.

Se dice que la mayoría de seres humanos solo recordamos cosas de la infancia lo vivido a partir de los 5 años; pero no es mi caso, en mi mente ronda un experiencia vivida cuando apenas aun gateaba recuerdo como si fuera ayer el popular lavadero campesino que lo compone una piedra a la cual por su consistencia plana y lisa se le llama laja, usada para el proceso de lavado. Por lo general siempre está al lado de una zanja o riachuelo por donde circula el agua que alimenta la finca, este lavadero estaba bastante cerca del frondoso jardín de la casa, siempre después de almorzar mi abuelo me arrunchaba y dábamos una siesta en el pasto, en una de esas siestas desperté y me fui gateando hasta el lavadero con la mala fortuna de que caí al pozo, mis manitas eran tan pequeñas que logre agarrarme de un grama (pasto duro), esa era mi única forma de salvar mi vida, fue una lucha difícil por momentos sentía que se me acaba la fuerza para sostenerme, tenía tanta agua en mi vientre, y mi mano era morada, fueron los minutos más difíciles de mi vida, hasta que en lo alto y de fondo el cielo despejado vi el rostro preocupado del abuelo que vino a salvarme gritando con voz desesperada “mija se nos ahogó la niña” de ese instante no recuerdo nada más, solo tengo la certeza que fue un suceso que ocurrió cuando apenas tenía ocho meses.

Con el pasar del tiempo fui convirtiéndome en una niña juguetona, inteligente, traviesa y algo tímida, mis años escolares no fueron los mejores, era difícil ir a la escuela, esta quedaba bastante retirada de la finca, y los caminos eran llenos de fango, no había alpargata que aguantara el barro, tocaba a pie limpio, eso sin contar con que la mayoría del año llovía y las quebradas aumentaban sus caudales entonces era imposible el paso, en resumidas cuentas la ida a la escuela era una completa odisea, claro que para mí la lluvia no era tan mala, pues aprovechaba para esconder mi llanto, podía llorar tranquila sin que nadie me preguntara o me señalara, todos mis compañeros me hablaban de su mamá, de su ropa nueva, de sus botas “macha” que soportan toda clase de barro, no era fácil para mi este tipo de conversaciones, a duras penas tenia los vestidos usados de unas primas de la capital, como no eran mi talla me hacían ver sin gracia alguna; eso era pasable pero ese momento en que de sus bocas escuchaba esa pregunta que atravesaba mi alma infantil destruyendo cualquier sonrisa e inundando mis ojos, ¿ y tú mama?. por eso la lluvia era mi mejor aliada.

El tiempo pasa y el alma se va fortaleciendo, llego un momento que decide no esperar más la visita de mamá ya no pasaba la noche del veinticuatro de diciembre en el corredor imaginando verla con una sonrisa y unas botas” macha” en la mano. Decidí dejar tanta fantasía hasta que una tarde la vi llegar elegante, bella, con su delicado perfume , en compañía de un hombre guapo de facciones finas a quien presento como su compañero sentimental y padre del hijo que llevaba en su vientre, cuando me vio le dijo con voz fría ¡ah! mire esa es mi hija, yo hubiese preferido que no me hubiera visto, empezó a referirse a mi ropa sucia, a mis pies descalzos llenos de callos, a mi hermoso pero no entendible peinado, de una manera que me hizo sentir algo menor a cualquier boñiga, me mando a bañar inmediatamente, eran las cinco de la tarde el frio era insoportable mi cuerpo con piel de gallina temblaba y temblaba el refriado no se hizo esperar. Poco tiempo después volvió, esa tarde me escondí en lo alto un árbol de ciruelas para que no me viera, vino a dar a luz a mi hermana a quien también abandono al terminar su relación con aquel hombre, eso sí fue algo mejor las tan anheladas botas macha, por lo menos tenía con quien jugar, claro que tiempo como niña para mí se estaba acabando, pase a ser una señorita ya había culminado mi quinto de primaria que era el grado más alto para los campesinos del sector, daba por entendido que hasta ahí llegaban mis posibilidades de estudio, no contaba con los recursos para ir a estudiar a la normal superior del pueblo, entonces busque trabajo cuidando un niño de una profesora, ya tenía trece años me pagaban quince mil pesos al mes, eso era mucho dinero, recuerdo mi falda verde de prenses que compre con mi primer sueldo, estaba tan feliz por fin un traje nuevo de mi talla, y ni hablar de mis zapatos ahí quedo mi primer sueldo pero valió la pena.

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En ese transcurrir de tiempo mi madre dio a luz a un niño al que también dejo al cuidado de los abuelos… entonces mis pensamientos fueron cambiando otras ambiciones llegaron a mi realidad, en mi mente rondaba el pensamiento de triunfar de ser alguien, la ciudad era el camino esa era mi creencia solo tenía una oportunidad, mi madre, que siempre iba tan elegante y bella con su delicado perfume, yo quería verme así.

Aquella mañana lluviosa mirándome en los ojos aguados del abuelo les dije adiós me voy a buscar una vida mejor, pronto vendré a verlos les comprare sus botas macha, ese fue uno de esos momentos en que sentí que se me desprendía el alma, dejar mis viejitos, mi casa, todo lo era en el momento, aun así continúe con mi partida, en el bus pensaba tantas cosas soñaba con ropa nueva, con dinero, con comprarle una virgen gigante a mi abuela en fin…me imaginaba la casa de mi madre quien ya tenía un nuevo compañero sentimental pensaba que su vida era lo máximo; ilusión que termino al llegar a su morada, en ese instaste perdí la esperanza, era una casa en tabla de mal aspecto dos camas, un mueble lleno de moho y un olor iracundo debido a que este predio estaba cerca al humedal Juan Amarillo, dormir era un pesadilla el frio se filtraba por medio de las tablas mis labios en un comienzo estaban llenos de grietas, no podía creer lo que sucedía nunca había extrañado tanto la casa de los abuelos junto con la mazamorra, a veces el compañero de mi madre la maltrataba, era un campo minado, la estadía en aquel lugar era un completo infierno mi madre no me soportaba me culpaba de sus problemas, mi trabajo era mal pago solo medio tiempo limpiando oficinas , hasta que me botaron para fortuna mía, fueron dos semanas de condena sin trabajo con un padrastro que me cobraba todo y una madre que lo único que deseaba era que yo desapareciera, hasta que al fin conseguí trabajo en un edificio de aseadora allí no era fácil la labor pero tenía un buen ingreso económico, entonces tome la decisión de irme de aquel infierno, tome en arriendo una pieza que si era de bloque pintada y no hacia frio, un lugar limpio sin el olor del rio, mis pertenencias eran pocas solo tenía un colchón, una cobija, y un radio de pilas, en las noches escuchando la emisora radio recuerdo, pensaba en todo mi recorrido en la ciudad, en mi madre, sobre todo en mi madre, siempre había creído que su vida era maravillosa, siempre ha sido tan bella y elegante con su delicado perfume, por momentos la esperanza se iba de mis sueños, sentía una gran depresión, antes lloraba por su ausencia, ahora porque veía su dolor, poco después supe que ella seria madre otra vez le daría un hijo aquel hombre al cual en aquel momento odiaba con toda mi alma.

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Pero no todo era malo en esa realidad, en aquel trabajo me iba bien en la temporada navideña recibía muchos regalos dinero anchetas, ropa, cupones en fin aproveche tanta abundancia para visitar a mis abuelos les lleve cuanto pude esa fue una de las mejores navidades que tuve con ellos, me dolió mucho despedirme tuve un vago presentimiento que no entendí en el momento, lo comprendí cuando pasados unos meses la abuela se fue al cielo, un momento que me marco sentía miedo sabía que iba a quedar completamente sola, debido a eso tuve la necesidad de volver a creer de volver a soñar de recuperar la esperanza de aquella idea que me trajo a la ciudad ser alguien triunfar, tome la decisión de validar el bachillerato en un instituto, era mi destino ir allí, tenía una cita con el amor de mi vida, un joven que conocía desde niña, alguien que llego en el momento oportuno para convertirse en una de las personas más importantes de mi existencia hasta ahora, me conquisto a punta de canciones, me acompaño cuando murió mi abuelo, terminamos el bachillerato, nos embarazamos, fui madre a los 18años, un momento duro que cambio por completo mis sueños ya no solo se trataba de triunfar yo, sino de mi pequeña, no quería darle una mala vida, que nada le faltara, gracias a los Ángeles el amor de mi vida es un gran hombre y en aquel entonces pensábamos igual , nos dedicamos a laborar sin descanso, recuerdo que cuando entregaba mi muñeca a la señora del jardín sentía que el corazón se me rompía en mil pedazos, lloraba todo el día, pero la meta era grande había que conseguir un techo propio para ella, comenzamos pagando un lote a cuotas, luego para construirlo tuvimos que hacer muchos sacrificios desde andar con los zapatos rotos, hasta caminar desde el trabajo hasta nuestra humilde morada, nunca tuve joyas, ni vestidos caros, no usaba maquillaje ni perfumes como las señoras que iba conociendo durante ese recorrido de mi vida, pero nunca me sentí mal por eso reconozco que siempre he sido y sigo siendo demasiado ingenua, pero lo realmente importante es que logramos construir un palacio para nuestra princesa, claro lo divino siempre está presente en la vida poco tiempo después Dios me premio con otra hermosa niña, me dedique a cuidarla y descansar de la vida laboral, una vida hermosa me esperaba un esposo maravilloso, dos hijas creciendo y una hermosa casa que arreglar a veces no lo podía creer tanta felicidad pero termine acostumbrándome.

Tiempo después volví a pensar en mí en mi gran sueño de ser alguien de triunfar entonces retome mis estudios realizando cursos gratis en el SENA, hasta que llegue a la Uniminuto para comenzar mi carrera como docente de informática, he contado con el apoyo de me familia, hasta el momento todo va bien.

Hoy por hoy tengo una excelente relación con mi madre las dos hemos perdonado tantas cosas del pasado, sigue tan bella tan elegante con su delicado perfume, con la diferencia de que ahora veo una sonrisa en sus labios, puedo comprenderla y amarla sin ningún resentimiento, creo que ella también alcanzo su felicidad compro una finca en el campo y vive con su esposo, viene a verme seguido, pasamos momentos agradables llenos de amor, mi vida es lo que siempre soñé, he triunfado en lo más importante mi vida personal, diría que soy un ser lleno de paz interior, soy realmente feliz conmigo misma, es así como puedo brindar felicidad a quienes amo, no cambiaría nada del camino recorrido en mi historia de vida, valió la pena todo lo vivido, mi recompensa ha sido grande, no le cambiaría nada a esta historia. BENDITO SEA

Escritor: María de los Ángeles Pinzón

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