REFLEXIÓN SOBRE LOS FANTASMAS Y FANTASÍAS EN LA RELACIÓN ENTRE EL SOLICITANTE DE CRÉDITO (CIUDADANO) Y EL ASISTENTE TÉCNICO-CAPACITADOR (EMPLEADO PÚBLICO) DENTRO DEL MARCO DEL PROGRAMA MUNICIPAL DE MICROEMPRESAS (PROMUDEMI)

 

El Programa Municipal de Microempresas (PROMUDEMI) existe desde el año 1990, dentro de lo que hoy se conoce como Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y en ese momento Municipalidad de Buenos Aires, este programa fue dependiendo de diferentes organismos y de direcciones generales que fueron cambiando de nombre, conforme a esa dependencia. El PROMUDEMI, tiene como objetivo para el período tomado de análisis en mi tesis 2003 a 2005, el brindar asistencia técnica, capacitación y asistencia financiera a través de créditos, para proyectos de microemprendimientos, esto último es el eje de mi investigación.

 

Partiendo que mi tesis es sobre, si el plan de negocio establecido como requisito por el Programa Municipal de Microempresas (PROMUDEMI) actúa como limitante para el acceso al financiamiento. Parece de interés entonces, analizar quiénes y qué influye en la  confección de este plan de negocio, de tal forma que parece presentar dificultades para ser entendido y comprendido por parte de los potenciales beneficiarios del crédito, para su armado e implementación.

 

El tema es, las personas que solicitan un crédito son incapaces de entender la lógica de un plan de negocio, o existen problemas de construcción de la herramienta, asi como en la transmisión (enseñanza) de sus contenidos. Marcamos lo que parece una o varias limitaciones para acceder al financiamiento, que podrían generarse por existir limitaciones en conocer y entender no sólo las necesidades de la población objeto,  sino de cómo debería y qué cosas serían necesarias de ser transmitidas a esas personas para la comprensión de la herramienta y su aplicación práctica.

 

Si hablamos sobre la confección de la herramienta (plan de negocio) y además de su transmisión, estamos hablando de personas profesionales o técnicas que han intervenido en ello, y tratándose del estado, nos parece pertinente recurrir al modelo de burocracia mecánica de Henry Mintzberg, a fin de poder situar roles y contexto de esta relación entre quienes intervienen en diferentes áreas y el ciudadano que acude a solicitar un crédito dentro del mencionado Programa.

 

Utilizaremos una imagen figurativa para avanzar sobre la relación entre ambos actores, recurriendo a la imagen del “escritorio”, quiénes se sientan de un lado y el del otro, asistente técnico y solicitante.

 

Mintzberg, menciona como componentes de una estructura organizacional, a la cumbre estratégica, línea media, núcleo operativo, tecno estructura y staff de apoyo, en la burocracia mecánica el autor, describe a la cumbre estratégica como la instancia donde se establecen los lineamientos políticos del Área, en este caso la Dirección General de Microeprendimientos, asi  como resolución de conflictos y coordinación de las otras áreas componentes, la línea media, imparte órdenes, supervisa y controla, el núcleo operativo ejecuta. Mientras que en la tecno estructura se ubican los técnicos y profesionales que elaboran las normas, y el Staff de apoyo, brinda servicios complementarios, para Mintzberg, son los servicios de limpieza, informáticos, vigilancia, logística, etc.

 

Se destaca entonces de este tipo de estructura el rol principal que tiene en el Burocracia Mecánica la Tecno estructura, representados por equipo de asesores, o equipo de profesionales “ad hoc”, que en este caso encuadran en mi concepción de trabajo “de escritorio”, y la línea media y el núcleo operativo, conforman el trabajo “en campo”, se entiende por éste quienes tienen contacto directo con la población objeto del Programa.

 

Intento reflexionar sobre esta relación que se da dentro de la Dirección General de Economía Social, que no parece diferente a otras instituciones que intervienen sobre la temática planteada, entre la Tecno estructura, por un lado, los profesionales, técnicos e idóneos de la línea media y el núcleo operativo, por otro y cómo cada uno de ellos actúa frente a una necesidad concreta que presentan las personas que solicitan un financiamiento para realizar su emprendimiento. Y si esta situación los enfrenta a diferencias tan marcadas que puedan determinar inconvenientes en el plan de negocio como herramienta.

 

Una relación que se plantea a partir de una  imagen construida colectivamente de un lado y del otro de este escritorio figurativo, se toma conocimiento del mundo a través del cuerpo individual, en una tensión dialéctica entre el cuerpo social y el subjetivo, percepciones, sensaciones y emociones hacen posible dónde surgen las sensibilidades.  Por un lado el ciudadano con su preconcepto sobre la burocracia, como algo engorroso, lento, desarrollado dentro de una estructura paquidérmica, que sólo está hecha para impedir que el contribuyente o beneficiario,  logre un resultado, cuando me refiero a preconcepto, es porque en general las personas comunes desconocen cómo y por qué nace la estructura burocrática, diferente a lo que en realidad sucede con los procesos administrativos del Estado, más aún se suma en estas condiciones lo que los ciudadanos puestos a resolver un trámite dentro de èste, describen como ejercicio del poder, de quien está posicionado del otro lado, en una determinación de si su trámite continúa o no.

 

También los asistentes técnicos guardan preconceptos de las personas solicitantes, en este caso de un crédito, un pensamiento muy recurrente transmitido a través de frases como “buscan que se les de la solución en un paquete, con moño y todo”,  “un poco más, tengo que escribirles las cosas yo”, muchas veces existe la idea que el ciudadano es alguien que no tiene autodeterminación, voluntad y decisión propia. A través de los cuerpos existen impresiones que impactan en forma de “intercambio” con el contexto socio-ambiental, estas impresiones estructuran las percepciones que las personas acumulan y reproducen. “Ese entramado de impresiones con-figuran las sensaciones que los agentes se “hacen” de aquello que puede designarse como mundo interno y externo, mundo social, objetivo y “natural”.[1] El proceso de adjudicación y correspondencia entre las percepciones y sensaciones, dan como resultado las emociones, formando estados de sentir el mundo, trasladando las percepciones asociadas a sensaciones construidas socialmente.

 

“La “realidad social” de la que hablaba Durkheim es un conjunto de relaciones invisibles, las mismas que constituyen un espacio de posiciones exteriores las unas a las otras,…”[2]. Por un lado los que no tienen trabajo o que atraviesan dificultades para sostener su emprendimiento, con la incertidumbre de no saber si podrán mantenerse, algunos con una educación primaria y con una cadena de actividades laborales precarias, pero intentado formalizar su actividad y empezar “en serio”, otros con títulos universitarios pero enfrentándose a la autonomía, y enfrente aquellos que tienen trabajo, fijos o precarizados pero dentro de una organización, el Estado, igual a permanencia, “los que tienen suerte de tener trabajo”, “que sabrán ellos de lo que me pasa”.

Lo subjetivo está estructurada porque los esquemas de percepción y de apreciación, especialmente los que están inscritos en el lenguaje,  profesionales y técnicos han tenido varias dificultades para que los solicitantes del crédito, puedan resolver un plan de negocio, siendo indistinto su grado de instrucción formal, incluso el tipo de actividad que alguna vez han desarrollado, ingenieros, abogados u operarios y hasta artesanos han mostrado limitaciones a la hora de calcular costos, y diferenciar entre los variables y los fijos, por ejemplo. Es una limitación general, o es una aceptación prematura por parte de los asistentes técnicos que en general las personas tiene dificultades y hasta imposibilidad de lograr estos resultados, podríamos también inferir que pueden no ser correctamente transmitidos los conocimientos o información para realizar el plan, también puede haber conciencia que lo términos de este plan de negocio son técnicamente complejos para alguien que nunca lo haya hecho, o existe pre juicio respecto a la capacidad de las personas que acuden al PROMUDEMI

Bourdieu, describe a éstas como luchas simbólicas, donde intervienen las individuales que cotidianamente  tienen que enfrentar y aquellas colectivas e incluso organizadas de la vida política, logrando una autonomía real por una lógica específica, diferente a la estructura en la que se dan, precisamente en el caso tratado, la luchas individuales cotidianas de las personas que necesitan acceder al crédito y que se encuentran con requisitos impuesto desde lo institucional que establecen escollos para su acceso. Y las organizadas de la vida política aquí representadas en lo institucional por el Estado.

 

Dice Bauman, la oposición del estar “dentro” o el estar “fuera”, ésta última es la incertidumbre, es la duda, es propiciar y generar problemas, por lo que requiere astucia, inteligencia, incluso picardía, aprender reglas extranjeras. Y la autonomía, para alguien que siempre trabajó bajo relación de dependencia implica todo lo mencionado, pero además para “cumplir” con las exigencias que imponen los programas desde el Estado., además de paciencia.”.  Y en esta relación donde unos según otros, se está dentro y se está fuera, de un lado y del otro del escritorio, los fantasmas y fantasías invaden esa relación entre el solicitante del crédito, incluso pudiendo ampliarlo al contribuyente ante cualquiera de los potenciales trámites que pudiera llevar a cabo, y el burócrata, según su mirada.

 

El pensamiento de “ya veo que me ponen mil peros”, “seguro que me hacen pasear por todos los despachos”,  dice Scribano, los fantasmas recuerdan el peso de la derrota, la contra-acción queda desvalorizada, ante la pérdida y el fracaso. Y del otro lado “le decís que lleven registro de los costos  y ni  se acuerdan, porque no lo anotaron que hoy tenían la entrevista, entonces que les vas a enseñar”, y se actúa en consecuencia de estas configuraciones, convirtiéndose en prácticas, dice el autor, que traban y destraban la potencialidad del conflicto, y en ese reverso de unas de las otras, las fantasías de esta relación  se  presentan como oclusión del conflicto.

 

Muchos solicitantes fantasean con que es el Estado y seguro que tiene que dar una solución, mientras que los técnicos fantasean con que la asistencia, es el lugar dónde nadie tiene más poder que ellos, los superiores, funcionarios de turno, desconocen, ignoran los contenidos y procedimientos técnicos, y los solicitantes también.

 

Donde aparece una fantasía, surge un fantasma, “ Ahora que hay un montón de programas de asistencia, seguro que me pueden dar el crédito”, ante esta fantasía donde figurativamente, se pasa por una ventanilla y se retira el dinero, aparece el fantasma  “ ya veo que ésto es el trámite del arbolito”. Y del otro lado, “Ahora que son emprendedores, deben ser proactivos y organizados”, ante esta fantasía, aparece el fantasma “ seguro que ni agenda tienen”..

 

Una relación ésta que se da   en nuestra figura del escritorio, que no permite encontrarse y entenderse, indudablemente   resultado del neoliberalismo y  la  globalización,  por un lado lo individual, pero todos iguales, como aquella escena  de la película  “ The  Wall ” donde  los  alumnos  pasan  por  una  cinta  transportadora  y  tras  un  proceso  se transformaban en  picadillo de  carne,  para  seguramente  ser  perfectas  hamburguesas, todas iguales. “… el neoliberalismo no sólo nos individualiza, nos transforma en cosas y globaliza ese espíritu; sino que además “nos suelta al vacío”.     Es decir,   no  existe  en dicho sistema una cosmovisión que permita aunar a los individuos, disponer de redes de contención y de procesos de fiabilidad colectiva.  No  hay  soporte y el día a día deviene un mero  punto  para la subsistencia,  una  contingencia  estructurada.”[3]

 

De acuerdo a lo comentado al principio de este trabajo, sobre el tema de tesis a desarrollar, si es que el plan de negocio del Programa Municipal de Microempresas (PROMUDEMI) puede ser una limitante para el acceso por parte de los solicitantes, es que parece de mayor interés aún avanzar sobre esta relación, asistente técnico – capacitador y solicitante del beneficio, dado que no parece ser el único factor los contenidos y complejidad de esta herramienta, sino que su enseñanza y transmisión también podrían ser un elemento importante para analizar el por qué de ciertas dificultades por parte de muchas personas en poder resolverlo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

LEVSTEIN, Ana, BOITO, Eugenia (compiladoras) Estudio Introductoria. “De insomnios y vigilias ene. Espacio urbano cordobés: lecturas sobre “ciudad de mis sueños” “, Editorial Jorge Sarmiento Editor, CEA/UE-CONICET,  Argentina, Córdoba, ISBN: 978-58-195-6. 2009

 

 

BOURDIEU, Pierre,  “Espacio social y poder simbólico”. En: Cosas dichas. Buenos Aires, Gedisa editorial, 1988.

 

 

SCRIBANO, Adrián, RE” “ Fantasmas y Fantasías Sociales”. Notas para un homenaje a T.W.Adorno desde Argentina”. Intersticios. Revista Sociológica de Pensamiento Crítico. Vol 2(2) 2008

 

 

BAUMAN, Zygmunt: La cultura como praxis. Buenos Aires, ed. Paidos, 2002.(Introducción).

 

 

MINTZBERG, Henry.  “Diseño de Organizaciones eficiente”s. Ed. El Ateneo, Argentina, 1991



[1] LEVSTEIN, Ana, BOITO, Eugenia (compiladoras) Estudio Introductoria. “De insomnios y vigilias ene. Espacio urbano cordobés: lecturas sobre “ciudad de mis sueños” “, Editorial Jorge Sarmiento Editor, CEA/UE-CONICET,  Argentina, Córdoba, ISBN: 978-58-195-6. 2009

[2] BOURDIEU, Pierre,  “Espacio social y poder simbólico”. En: Cosas dichas. Buenos Aires, Gedisa editorial, 1988.

 

[3] SCRIBANO, Adrián,” “ Fantasmas y Fantasías Sociales”. Notas para un homenaje a T.W.Adorno desde Argentina”. Intersticios. Revista Sociológica de Pensamiento Crítico. Vol 2(2) 2008.

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